El “shutdown” que Javier Milei quiere copiar de Donald Trump es un mecanismo inspirado en Estados Unidos que implica el cierre parcial del Estado cuando se agotan las partidas presupuestarias. En Argentina, Milei lo plantea como una herramienta para “apagar el Estado” al consumirse los fondos, con el objetivo de blindar el superávit fiscal y evitar la emisión monetaria.
¿Qué es el “shutdown”?
- En EE.UU.: ocurre cuando el Congreso no aprueba el presupuesto a tiempo. Las agencias federales suspenden actividades no esenciales, miles de empleados quedan sin sueldo y solo continúan los servicios críticos (defensa, seguridad, salud de emergencia).
- Versión argentina: Milei propone que se active automáticamente cuando un organismo agote su partida presupuestaria. No podría seguir gastando ni asumir nuevos compromisos, salvo en áreas esenciales.
- Disciplina fiscal: obliga a que el Estado no gaste más allá de lo presupuestado.
- Blindaje del superávit: busca impedir que futuros gobiernos recurran a la emisión monetaria para financiar déficit.
- Señal a los mercados: transmite compromiso con la austeridad y puede mejorar la confianza de inversores.
- Reducción de deuda flotante: evita que el Estado acumule pagos pendientes con proveedores.
- Impacto social: suspensión de servicios públicos no esenciales puede afectar trámites, programas sociales y empleo estatal.
- Incertidumbre laboral: miles de empleados podrían quedar sin sueldo temporalmente, como ocurrió en EE.UU. (900.000 enviados a casa en 2019).
- Rigidez institucional: en Argentina, donde el déficit es estructural, un apagón del Estado podría paralizar funciones básicas.
- Adaptación problemática: el shutdown en EE.UU. responde a un sistema político distinto; en Argentina se usaría para blindar el superávit, lo que puede agravar la recesión.
- Efecto recesivo: al cortar gasto público de golpe, se profundiza la caída de la actividad económica y el malestar social.
El shutdown es una importación institucional de EE.UU. que Milei presenta como símbolo de disciplina fiscal y alineamiento con Trump. Sin embargo, en Argentina el riesgo es mayor: un Estado que se “apaga” en medio de crisis económica y social puede dejar desprotegidos a millones de ciudadanos y paralizar servicios básicos. La medida, más que un mecanismo técnico, refleja una estrategia política de mostrar austeridad extrema, aunque con consecuencias potencialmente disruptivas para la gobernabilidad.
Fuente: www.lalicuadoratdf.com.ar
