De sus palabras se desprende, con llamativa naturalidad, que los docentes, médicos, policías y tantos otros trabajadores no han hecho carrera alguna, ni se han dedicado con exclusividad a sus profesiones. O quizás Su Señoría considera, simplemente, que existen profesionales de primera y de segunda. Sería bueno que lo aclarara.
Le informamos, Señora Juez, que ¡sí!, existe una diferencia notable entre su entorno laboral y el de muchos otros trabajadores, aunque no precisamente la que Usted imagina. Mientras Usted ejerció y ejerce su labor en un cómodo despacho, con calefacción y todo el confort que merece su investidura, nuestros esposos —los policías provinciales que provienen del territorio- a quien Usted le dio la espalda con su fallo arbitrario, permitiendo la confiscación del cincuenta por ciento de su haber de retiro, caminaron las calles congeladas de esta provincia. Cuando aun Usted no vivía aquí, ellos ya hacían soberanía resguardando nuestro territorio, sumado a que levantaban comisarías, sacrificaban feriados y ausencias en momentos importantes junto a sus hijos y familias. ¿Por qué? Porque el deber de servicio así lo exigía.
Entonces le consultamos: ¿quiénes merecen más reconocimiento? ¿Los docentes que la formaron desde el nivel inicial? ¿Los médicos que cuidan su salud? ¿Los policías que resguardaron y resguardan su seguridad?
Resulta difícil no relacionar la justificación de veinticinco millones de pesos en sueldos declarados públicamente con la facilidad de mirar hacia otro lado en el fallo ya mencionado, avalado también por los jueces Carlos Gonzalo Sagastume y Edith Miriam Cristiano. Su reconocido sentido de la «responsabilidad», al parecer, se aplica de manera bastante selectiva.
Vivimos tiempos difíciles, como Usted misma ha señalado. Pero no alcanza con pronunciar la palabra responsabilidad: también es necesario ejercer la coherencia. Si Usted justifica un sueldo extraordinario por la supuesta envergadura de sus fallos, lo mínimo esperable es que su labor esté a la altura de lo que pregona. O acaso seguiremos esperando que policías provinciales con más de tres décadas de servicio en este territorio sigan muriendo, aguardando que quienes cobran por ser imparciales, finalmente, lo sean.
Ejerza la justicia de manera justa y humana.
Atentamente,
Asociación de esposas, esposos, pensionadas/os y familiares de policías provinciales que se desempeñaron en el territorio de Tierra del Fuego.
Esposas y esposos de policías retirados del ex territorio: «LA EXCLUSIVIDAD DEL MÉRITO»
Rio Grande 15/06/2026.- Un salario digno acorde al rol que cada uno cumple en la sociedad no debería necesitar defensa: debería ser simplemente algo normal. Sin embargo, la Señora Juez Maria del Carmen Battaini ha considerado hacer publico, que los ingresos de los magistrados están «más que justificados», dado que han desarrollado toda «una carrera judicial y nos hemos dedicado exclusivamente a eso»(sic).
