El proyecto Vicuña y el campamento Batidero
El emprendimiento minero Vicuña, impulsado por Lundin Mining y BHP, prevé una explotación de cobre con horizonte de 25 años y exportaciones de unas 400.000 toneladas anuales. Para su desarrollo se instalará el campamento Batidero, inicialmente con 2.500 camas y capacidad de ampliación hasta 6.000 plazas, destinado a albergar entre 3.500 y 12.000 trabajadores en distintas fases.
El contrato fue adjudicado al consorcio integrado por PowerChina, Beijing Chengdong y la firma santafesina RAFA S.A., que importará módulos prefabricados desde China por un monto de 52 millones de dólares. Una empresa argentina, Modular Homes, había ofertado 70 millones, con la promesa de generar 400 empleos directos en el país.
Críticas sindicales
ASIMRA denunció que esta modalidad de importación “destruye a los proveedores nacionales” y reduce la posibilidad de generar empleo genuino en Argentina. Según el sindicato, la obra importada apenas generará 50 puestos locales en logística y montaje, frente a los 400 que hubiera creado la producción nacional. Además, advierten que incluso se traerán trabajadores chinos, profundizando la exclusión de obreros argentinos.
“Esto significa que ni los empleados, ni las maquinarias, ni siquiera el catering dejarán valor en la provincia ni en el país”, señalaron desde la organización. El régimen permite que todos esos servicios se contraten en el exterior y se facturen como parte de la inversión, sin tributar en Argentina.
El RIGI en debate
El RIGI otorga beneficios fiscales y aduaneros por 30 años a grandes proyectos, con estabilidad normativa y libre disponibilidad de divisas. Sin embargo, no establece obligación de participación local ni de encadenamientos productivos provinciales. Para ASIMRA y sectores industriales, esto confirma que el régimen favorece a capitales extranjeros sin garantizar empleo ni desarrollo nacional.
Impacto económico
La comparación entre el modelo importado y la producción nacional expone el dilema:
| Aspecto | Modelo importado (China) | Producción nacional |
|---|---|---|
| Costo | USD 52 millones | USD 70 millones |
| Empleo directo | ~50 puestos (logística/montaje) | ~400 puestos fabriles |
| Valor agregado | Queda en China | Se genera en Argentina |
| Beneficio fiscal | Amparado en RIGI | Competencia desigual |
El rechazo de ASIMRA pone en evidencia las tensiones que genera el RIGI en la industria nacional. Mientras las empresas extranjeras aprovechan las ventajas fiscales para importar infraestructura completa, los sindicatos advierten que la provincia de San Juan y el país quedan sin empleo, sin proveedores locales y sin derrame económico. El caso del campamento Batidero se convierte así en un símbolo del debate sobre el verdadero impacto del RIGI en la economía argentina.
El RIGI fue diseñado para atraer capitales con estabilidad fiscal y aduanera, pero no garantiza derrame económico ni empleo argentino. En casos como el campamento Batidero en San Juan, se traduce en importar una “ciudad modular” completa desde China, con trabajadores, maquinaria y servicios incluidos, dejando a proveedores y obreros locales prácticamente sin participación.
En resumen: sí, bajo el RIGI se pueden importar maquinarias, empleados y hasta servicios como catering sin aranceles ni impuestos, lo que explica el rechazo sindical porque la provincia y el país no capturan valor ni empleo de esas inversiones.
Con información de Ingogei y www.lalicuadoratdf.com.ar
