La medida, que ya está vigente en algunos puntos del país y que promete generar polémica, comenzaría a regir en nuestra región desde «mañana mismo» o, como fecha tope, «a partir del 1º de abril próximo» y no alcanzará -al menos por ahora- al GNC, según lo aseguró a este diario el titular de la Unión de expendedores de naftas y afines (UENYA), Luis Malchiodi.
Con la aplicación de este ajuste, la nafta prémium en nuestra región pasaría a costar 2,14 pesos, desde los 1,99 actuales, lo que representa un incremento del 7,5%; en tanto que la súper costaría 2,04 contra 1,89 que cuesta en la actualidad (7,9%); la común 1,84 peso desde 1,69 que se cobra hasta hoy (8,8%); mientras que el gasoil pasaría de 1,49 a 1,64 peso el litro (10%), según los precios promedio que se cobran en las estaciones de servicio del Gran La Plata.
Desde ayer, varias estaciones de servicio de todo el país decidieron comenzar a cobrar una tarifa adicional de entre 5 y 20 centavos por litro para el expendio de combustibles, a fin de recomponer la rentabilidad del sector y hacer frente a los reclamos de aumentos salariales, según explicó el presidente de la Confederación de entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines de la Argentina (CECHA), Marcelo Ravesio.
Para Malchiodi, el incremento promedio en todo el país será de 15 centavos por litro, lo que representa subas de entre el 7,5% y el 10%, según el combustible, que se van a cobrar en concepto de «servicio de playa», ya que en la provincia de Buenos Aires «está prohibido por ley el autoservicio de combustibles», con lo que se estaría pagando un plus por el servicio de tener un playero que despache el combustible.
«La medida se va a aplicar en todo el país y va a ser un éxito. Ya no hay más nada que pedirle al Gobierno ni a las petroleras. Como empresarios teníamos que tomar una determinación para salvar el negocio y las fuentes de trabajo y lo hemos hecho», dijo el titular de UENYA.
«Por eso, vamos a resolver el problema con valentía. Nos avergüenza esa conducta de no haber dado el aumento a los trabajadores, ya que en cualquier actividad comercial lo resuelven como empresarios, pero nosotros llevamos un año y medio mendigándoles a Moreno (Guillermo, el Secretario de Comercio Interior de la Nación) y a De Vido (Julio, ministro de Planificación nacional) y a las petroleras. Como no tienen nada que darnos, entonces hacemos esto», afirmó Malchiodi.
El dirigente del sector aseguró que el aumento «se va a aplicar posiblemente a partir del 1º de abril, pero puede ser mañana mismo. Es la única salida que encontramos para dar una solución a los empleados, que quedaron como rehenes de esta disputa entre empresarios, petroleras y Gobierno, porque fueron castigados involuntariamente y en forma injusta hasta ahora, ya que no podíamos aumentarles los sueldos por la falta de rentabilidad».
«Estamos hablando de la continuidad de la fuente de trabajo y de nuestro negocio. Los 15 centavos de aumento van a ser facturados, discriminados y se van a pagar los impuestos que correspondan. Será algo transparente y no hay nada oculto en esto», aseguró el presidente de los estacioneros de la Región.
EN EL RESTO DEL PAIS
En lo que resta de marzo, la medida se estaría implementando en «todas las estaciones de servicio, excepto en las que son propiedad de las petroleras», según explicó el presidente de CECHA, Marcelo Ravesio.
De aplicarse por ejemplo un cobro de 15 centavos, «el impacto sobre el valor final del combustible sería del 10%», el incremento que necesitan los estacioneros para recuperar la rentabilidad «sin afectar la política económica del Gobierno», dijo Ravesio.
La medida se adoptó tras varias negociaciones «sin soluciones» entre las petroleras, el Gobierno y los estacioneros que intentan recomponer la rentabilidad del sector.
«La rentabilidad promedio debería ser del 18 al 20% sobre el precio de venta al consumidor y hoy percibimos, a través de distintos mecanismos, entre un 9 y un 10%, por lo cual esa tarifa estaría orientada a percibir el 10% que nos está faltando», explicó Ravesio.
El importe que ya comenzaron a cobrar los estacioneros varía de acuerdo a la zona geográfica en que están instaladas las estaciones de servicio.
«Si una estación de servicio está rodeada de otras propiedad de alguna petrolera no va a poder aplicar esta tarifa porque las ventas se derivarían a ellas», detalló el dirigente.
Según indicó, esta situación afectaría por lo general a las estaciones de servicio ubicadas en los grandes centros urbanos, mientras que «las del interior podrán cobrar la tarifa de acuerdo a la zona en que se encuentren».
La medida ya fue bien recibida por los estacioneros del interior del país que comenzaron a aplicar esta tarifa «similar al cobro del cubierto que cobran en los restaurantes» y para lo que resta de marzo se espera que el resto se sume a la propuesta.
Para no incurrir en ninguna anomalía y evitar posibles sanciones o multas, la CECHA recomienda a los estacioneros publicar «en forma clara» carteles con la información correspondiente al cobro de esta nueva tarifa.
