Con los aumentos, las carreras más perjudicadas son las tradicionales, como abogacía, medicina y economía, y las de informática y sistemas.
Ante estos incrementos registrados, el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, comenzó un fuerte seguimiento del sector.
Es que, tal como sucedió con las cuotas de los colegios privados, Moreno pretende negociar con los dueños de las instituciones para evitar que esas subas impacten sobre la inflación.
Con los colegios privados acordó una cuota adicional, conocida como «cuota 13», que permite a los colegios hacer frente a los aumentos de sueldos docentes y de costos, sin impacto sobre la medición de la inflación.
Ahora, Moreno deberá enfrentarse a los dueños de las universidades, que ya aplicaron un incremento promedio de entre el 12 y el 25 por ciento, aunque en las carreras tradicionales alcanzó el 30 por ciento.
Fuentes gubernamentales explicaron al sitio que siguen «con mucha atención monitoreando los aranceles de las universidades privadas».
