Rio Grande- Se trata del hermano del ex gobernador Jorge Colazo. Quien falleció en la ciudad de Buenos Aires cuando se le trataban de dar todos los servicios que aquí no hay.
Ayer en este mismo portal habíamos dicho que un paciente había sufrido dos infartos en pocas horas, se trataba de esta persona, que además ya contaba con antecedentes cardiacos. No dimos el nombre para que no se tomara como una cuestión de apellidos.(ver nota la vida pro una sala de hemodinamia).
En la madrugada del viernes se produjo su deceso luego de no poder ser atendió ni en nuestra ciudad ni en Ushuaia donde el único equipo de hemodinamia de la isla esta fuera de servicio. Concretamente en la Clínica privada San Jorge.
¿Se puede hablar de comprar una línea aérea provincial si aquí lo pacientes infartados se mueren por no contar con servicio de alta complejidad?, ¿se puede hablar de mejorar el sistema de salud si no se puede atender un infarto?
Parece que no, parece que no solo no se puede hablar de esto sino que no se debería hablar de muchas cosas mientras el mejor medico en Tierra del Fuego siga siendo un avión sanitario.
Una vergüenza, que pone de manifiesto la fragilidad del sistema de salud.
El ministro de salud había dicho meses atrás en este mismo medio que no se justifica una sala de hemodinamia porque a lo sumo se infartaba una persona por semana, como si la muerte de una persona justificara un ahorro.
Desde aquí nuestro pésame y condolencias a familiares y amigos de quien en vida fuera Hugo Colazo.
Cuando vana entender los fueguinos en general y los riograndenses en particular que a todos les puede pasar?, que cualquiera de nosotros que tenga una severa complicacion coronaria hoy se muere por falta de una sala de hemodinamia.
Se pusieron apensar un poquito en esto?.
El paciente infartado falleció en Buenos Aires
Falleció Hugo Colazo, hermano del ex gobernador Jorge Colazo, victima de dos infartos que no pudieron ser atendidos en la provincia por falta de una sala de hemodinamia provincial y porque el único equipo que funciona en una clínica privada estaba fuera de servicio. Una vergüenza que nos cierra la boca para seguir hablando de cualquier otra cosa.
