"Este es el fruto de tanto laburo"

Gustavo Santaolalla, el hijo de Orfelia, el muchachito que vivió su adolescencia en Ciudad Jardín, el músico que vivía en comunidad en los años setenta, el visionario y multipremiado productor, llegó a la alfombra roja y, vestido de camisa blanca y corbata celeste (para recordar su nacionalidad en medio de tantas caras extranjeras), le arrebató el premio al veterano John Williams y se llevó a su casa de Los Angeles, donde vive desde hace más de 20 años, el premio a la mejor banda de sonido original por “Secreto en la montaña”. “Estoy muy feliz. Justamente estoy cumpliendo 40 años en la música y siento que éste es el fruto de tanto laburo”, dice un Santaolalla afónico y orgulloso de su premio

Sabe que ahora es el hombre del momento y el cuarto argentino en ganar un Oscar (anteriormente fueron Luis Bacalov por la música original de “El cartero”; Luis Puenzo por “La historia oficial”, y Eugenio Zanetti por el diseño de producción de “Restauración”). Todavía esta excitado por la noticia. Su teléfono no paró de sonar desde que Salma Hayek anunció que era el ganador. “Todavía todo está muy en caliente, no tuve tiempo de reflexionar. Lo que sé es que es importantísimo. Es el premio más importante de la industria y llegué”, apunta.

El músico dice que celebró hasta la madrugada. “Todavía no me acosté. Fui a un montón de fiestas y conocí a Elthon John en persona. Fue algo increíble”, declara con la inocencia de un fan.

Las semanas previas a las ceremonia tampoco pudo dormir demasiado. A pesar de haber ganado el título de productor del año en los últimos premios Grammy, y ser considerado el latino más influyente por la revista “Time”, el argentino confiesa que sentía los nervios de un principiante. “Estaba muy ansioso y no podía dormir, pero dos días antes de la entrega me tranquilicé. Había tenido un gran apoyo por Internet y vi que la gente ama esta película y la música también gustó muchísimo. Se sabe que la Academia es impredecible, pero en un momento me di cuenta que tenía que salir a jugar el partido y ganarlo”, dice quien por estas horas se convirtió en el latino mimado de la industria hollywoodense.

Santaolalla ya se había alzado con un Globo de Oro (premios considerados el termómetro de lo que puede pasar en los Oscar) a mejor canción original por “A Love That Will Never Grow Old”, compuesta junto a Bernie Taupin, habitual colaborador de Elton John. Pero ahora este Oscar a mejor banda de sonido lo colocó en el centro de las miradas de la meca del cine. “Es el premio más importante de la industria. Creo que van a pasar muchas cosas”. El músico y productor de bandas como Café Tacuba, Juanes y Bersuit Vergarabat dice que el premio es un reconocimiento a su constancia en el medio musical. “A los 15 años compuse mi primera música para un corto de un chico de Ciudad Jardín. Así que siento que todo esto es como una paga a mi trabajo constante. Es haber seguido fiel a una visión y siempre laburé muchísimo. Me gusta esa frase de Picasso que dice: «Espero siempre que la inspiración me encuentre trabajando»”.

El multifacético artista que viene trabajando en la realización de varias bandas de sonido para films de importancia como “Diarios de motocicleta”, “Amores perros” y “21 gramos”, y que recientemente terminó de producir la música para las películas “Tierra fría”, de Niki Caro, y “Babel”, del mexicano Alejando González Iñárritu, volverá a la Argentina el 18 de marzo. Pero el músico vuelve sobre el film de Ang Lee que le dio la estatuilla dorada. “Cuando subí quise hablar de la película porque tiene un mensaje que supera toda la cuestión sexual. Habla de todos nosotros y de nuestras pérdidas”.

–¿Te sorprendió que no la premiaran como mejor película?

–Para mí tenía que ganar porque fue la más grosa del año y todo el mundo lo sabe, pero la Academia no se bancó la película.

Gabriel Plaza

LANACION.com

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