Mas sobre el toma y daca Kirchnerista que tanto defienden los emergentes
Para sorpresa de pocos, el Senado aprobó, por 42 votos contra 26, la decisión del gobierno nacional de adelantar cuatro meses las elecciones legislativas, de este modo ahorrándole al país una convulsión política inmediata, ya que una derrota habría dejado al matrimonio gobernante en una situación sumamente precaria. Con todo, aunque incluso los adversarios de los Kirchner tuvieron buenos motivos para cohonestar la maniobra electoral oficialista, la conducta de algunos senadores sirvió para desprestigiar todavía más a la clase política nacional. Antes de iniciarse el debate en torno al tema, los dos representantes de Tierra del Fuego, José Martínez y María Rosa Díaz, anunciaron en público, con el propósito evidente de llamar la atención a su voluntad de congraciarse con los Kirchner, que a pesar de militar en ARI en esta ocasión apoyarían al gobierno, una pirueta que virtualmente todos atribuyeron a las necesidades financieras apremiantes de su pequeña provincia. Si bien la gobernadora fueguina Fabiana Ríos dio a entender que no le gustaba la postura un tanto histriónica de sus correligionarios de ARI, en su entorno se reconoce que no le queda más alternativa que colaborar con un gobierno nacional que no vacilaría en castigar a su provincia, privándola de fondos, si se animara a desafiarlo.