Cuando no hay nada que decir, mejor no decir nada.
Seguramente han escuchado en miles de oportunidades, “yo no soy especialista en tal o cual cosa, pero…..” y ahí comienza la guitarra, la sarasa o el verso más obvio. Nada será verdad y nada se dirá que tenga sentido o algo de profundidad , contenido y mucho menos aclarar los temas importantes.
