Eras dulce y decidida. No podías soportar la idea de que el mundo fuera algo tan injusto. Tu necesidad de ayudar a los demás, a los que no sabían leer, a los que no conocían sus derechos laborales, a los que pasaban frío en sus casitas de lata, fue un insulto para los militantes de la muerte. Hace 30 años te secuestró un grupo de militares y civiles de la 3ra Sección (Operaciones Especiales u OP3) del Destacamento de Inteligencia 141, a las órdenes del general Luciano Benjamín Menéndez y te llevaron al campo de concentración “La Perla”.
Veinte días después, atada, amordazada, encapuchada y con las marcas aún de tu cuerpo torturado, te asesinaron y te hicieron desaparecer.
Compañera Berta tu vida fue y será una inspiración para los que creemos en un mañana más justo, solidario y democrático. Todavía hay impunidad Berta, pero trabajamos para que se juzgue y castigue con cárcel común a los genocidas.
Querida Berta, hasta la victoria siempre!
David Andenmatten, tu compañero de militancia y amigo.
