A la gestión de Adolfo Sciurano, Gobernador territorial entre 1984 y 1986, le ha tocado asumir una etapa de prosperidad en el marco del régimen de promoción industrial de la Ley 19640, pero en un pico de productividad y de radicación de empresas que probablemente hayan sido el preanuncio de la cresta de la ola que luego calmaría y padeceríamos los fueguinos con la nefasta política económica del menemismo.
Es en este marco que no podemos dejar de recordar que fueron esos años 80 de crecimiento industrial y florecimiento democrático, el escenario de una Tierra del Fuego con una dirigencia madura en la necesidad de pasar al tan ansiado escalón de Provincia. Por ello, Sciurano, electo diputado nacional en 1983, fue uno de los primeros autores de un proyecto de Ley estableciendo la provincialización del último Territorio Nacional que quedaba en la nueva Argentina que el presidente Raúl Alfonsín quería refundar, con los ojos puestos en ese sur lejano y frio pero prometedor.
“Fito” Sciurano, figura pública de la Tierra del Fuego que lo vio llegar allá en los años 50, no fue sólo una figura política. También fue el emprendedor, el comerciante, el militante radical que desde su banca en la Cámara baja y desde los sobrios despachos de la Gobernación, formó parte de la vieja dirigencia fueguina que laboró como pocos por el desarrollo de estos australes parajes. Hitos del desarrollo, como la creación de la Cámara de Comercio que lo contó entre sus primeros impulsores, al igual que con la Bolsa de Comercio de la Patagonia, de la que fue su máxima autoridad hacia el año 2003; los comienzos de la Unión Cívica Radical en Tierra del Fuego; entre otros; dan un pincelazo que entendemos suficientemente representativo del variado campo de acción que contó con la presencia de “Fito”.
Vaya en estas palabras el homenaje de los jóvenes radicales para quien fue un ejemplo de compromiso, trabajo y respeto por esta tierra que, aun sin haberlo visto nacer, lo tuvo como uno de sus más dignos defensores.
