Lo peor que puede hacer el gobierno es desconocer esto, ya sin importar la cantidad, solo con ver en todos los canales de televisión, incluido Canal 7, cualquier persona podía darse cuenta que el pueblo argentino no solo no tiene miedo, sino que ademas ha logrado que se lo escuche aun cuando desde el oficialismo se ningunee la movilización y lo que significa para la imagen del país que en todas las embajadas haya ocurrido lo mismo, que miles de argentinos e el exterior también reclamaran un país serio.
Y en medio de esto ha quedado atrapado el peronismo, el justicialismo, porque estamos entrando en una etapa de definiciones en la que o se es peronista o se es kirchnerista con todo lo que ello implica, ni bueno ni malo, ni ni mejor, ni peor, hay que hacerse cargo del lugar que se ocupa, pero estas dos movilizaciones sin duda han puesto en un brete a mas de un peronista que a esta hora debe estar preguntándose ¿en que vereda nos ponemos en este escenario?.
O se defiende el relato con las armas que se tienen que pasan por una realidad virtual partiendo de premisas falsas como las estadísticas del INDEC o manejar la misma realidad que maneja la gente que sufre día a día todos y cada unos de los problema que los acosan, inflación, inseguridad o intentonas re eleccionistas.
Ya paso el 8N ahora hay que esperar las reacciones del gobierno nacional, que puede ser el ninguneo o asumir que hay que cambiar cosas, mejorar, construir, optimizar lo que hasta ahora no se ha hecho. Si esto no es así, seguramente en breve volveremos a ver las redes sociales convocando a un nuevo cacerolazo nacional ante la sordera y la indiferencia que se ha demostrado hasta ahora.
En Rio Grande algunos pocos se movilizaron, pero es un primer paso, ante la parafernalia oficialista que trató por todos los medios de apagar y no pudo.
Armando Cabral
