El Jefe comunal resaltó la abnegación de Florentino Maidana y su esposa, Gladis Águila, que pese a arrastrar ambos una penosa enfermedad oncológica “pensaron primero en los demás y fundaron esta institución que es sinónimo de solidaridad y de compromiso”, resaltó.
Lo que comenzaron en su hogar de la calle 9 de julio en 1991, dos años después se transformó en CAPO.
Cabe destacar que este fue un reconocimiento sorpresa para los esposos, preparado por los mismos integrantes de CAPO que quisieron a través del Intendente y las autoridades municipales brindar este reconocimiento a la abnegada pareja.
Alrededor de veinte personas se congregaron en la sede de esta asociación de bien público ubicada en la esquina de José Ingenieros y Antártida Argentina.
El mandatario riograndense plasmó este reconocimiento a través del Decreto Municipal Nº 1042/2012 y en los considerandos del mismo hace un resumen de estos 21 años de lucha de Florentino Maidana y su esposa Gladis Águila.
Estuvieron presentes las autoridades de la comisión directiva de esta entidad civil encabezados por su presidente, Rosa Vera y la secretaria Hilda Linares.
“El Municipio no puede dejar de reconocer a la gente que hace el bien en nuestra ciudad”, resaltó el intendente Melella y agregó: “Río Grande, más allá de la estructura edilicia, está integrada por grandes personas, grandes vecinos que a veces en silencio, sin que los conozcamos, están trabajando por los demás, y así empezó CAPO, dos personas que a raíz de su enfermedad decidieron no quedarse encerrados, no quedarse sufriendo, no yéndose de la ciudad, sino que tomaron conciencia de que los que les ocurría a ellos, les pasaba también a otras personas y se pusieron a trabajar por los demás. Decidieron hasta postergar, por ahí, su propia enfermedad con tal de hacer el bien y esto hace grande a nuestra ciudad, con gente así es como Río Grande crece todos los días”.
Reconoció que “CAPO hace muchísimas cosas que a veces los vecinos no sabemos y hacen obras y trabajos solidarios, talleres, capacitaciones y siempre están velando no solo por la persona que padece esta enfermedad, a sus familias y amigos, sino que también lleva a cabo acciones para la sociedad y esto es digno de ser replicado. CAPO es una institución que se merece todo el reconocimiento de nuestro municipio y de toda la ciudad de Río Grande”, destacó finalmente el Jefe comunal.
“En la vida hay que dejar huellas”
Gladis Águila, visiblemente emocionada por el inesperado reconocimiento por parte de los integrantes de esta institución que ha fundado con su esposo Florentino Maidana y la propia municipalidad en la persona del intendente Gustavo Melella. “Estamos muy conformes y muy tranquilos con lo que hemos logrado con la ayuda de toda la gente, porque es la gente que hizo esto, ya que solos, nos hubiera sido imposible hacerlo”, dijo la señora Gladis Águila.
En el mismo sentido destacó el constante acompañamiento de pacientes y familiares a esta verdadera obra de servicio público al prójimo. “Ellos nunca se cansaron de hacer el bien. Son importantes estas asociaciones que nacen por ahí merced a una necesidad”, reflexionó.
Agregó que “el dolor compartido es mucho más llevadero y este es uno de los motivos que nos llevó a juntarnos y después a unirnos y de ahí salieron muchos trabajos, talleres; muchas cosas que se han ido gestando a través de los años y se han cristalizado en la realidad y hay muchas asociaciones como la nuestra que están ayudando a la comunidad con distintas acciones. En el caso de CAPO estamos muy agradecidos con la sociedad toda y con las autoridades porque todos han comprendido el verdadero significado de servir al bien común y a compartir el dolor de los que padecen una enfermedad oncológica. Desgraciadamente mucho se han ido, pero nos queda sus recuerdos imborrables”, evocó.
Por último, Gladis Águila juzgó que “lo importante es perdurar, dejar huellas para que otros la vayan siguiendo en este misterioso camino de la vida”.
