En respuesta a una invitación de su par chileno Andrés Allamand, el funcionario disertó en la Escuela Militar General Bernardo O’Higgings frente a autoridades de las Fuerzas Armadas de ese país, cadetes de las academias de guerra e invitados especiales. Puricelli estuvo acompañado por una pequeña comitiva, que incluyó al embajador argentino en Chile, Ginés González García.
El viernes pasado, durante la celebración del primer centenario de la FAA en Córdoba, el jefe de la cartera militar había anticipado el contenido de la charla. «Es una gran responsabilidad. Vamos de decir lo que estamos haciendo en política de defensa, que ellos lo conocen, y lo que estamos trabajando en función de la integración» regional.
En una ronda de prensa de la que participó ámbito.com, Puricelli destacó la «integración recíproca» de los gobiernos de Cristina de Kirchner y de Sebastián Piñera y recordó la existencia de la primera fuerza binacional combinada de paz, que desarrolla tareas entre los ejércitos, armadas y fuerzas aéreas de Chile y la Argentina. «Hace cinco años que estamos trabajando en la doctrina para el funcionamiento de esa fuerza de paz y vamos por una mayor integración con los países de la región y en particular con nuestros vecinos más próximos», había afirmado en el acto celebrado en Córdoba.
En ese festejo, también volvió a repudiar el proceso de militarización de las Islas Malvinas que lleva a cabo el gobierno británico. «La presencia de fuerzas militares en Malvinas sigue siendo el único sostén de la usurpación por parte de Inglaterra de nuestro territorio nacional», advirtió Puricelli.
«No tienen otra razón que no sea la de la fuerza, y por esa razón, es que no se advienen a sentarse en la mesa de las discusiones a los efectos de empezar a trabajar sobre algún grado de coincidencia para ver cómo recuperamos y como nos devuelven ese territorio que legítimamente nos pertenece por antecedentes jurídicos, geográficos, históricos», continuó.
Durante la charla con los periodistas que participaron del evento de la FAA, el ministro agregó que «la presencia militar indudablemente preocupa a América del Sur porque es el único lugar militarizado que tenemos en la región» y remarcó el alerta por la realización de posibles maniobras nucleares en los alrededores del archipiélago. «No sé si están utilizando instrumento militar con cargas nucleares con alto poder de destrucción», dijo.
Puricelli exhortó al Reino Unido a «llamarse a la responsabilidad» para frenar la militarización y lo mismo pidió con la «explotación unilateral» del petróleo. «Ante cualquier accidente en la exploración o explotación, el (oceáno) Atlántico sur corre serio peligro», finalizó.
• Sin amarre
Este lunes la agencia Télam informó sin confirmación oficial por parte del gobierno inglés que uno de los barcos más poderosos de la flota británica, el HMS Dauntless, llegó a Malvinas como tramo final de un viaje de seis meses que ya lo llevó por el oeste de África.
El buque habría estado tres semanas en Ciudad del Cabo, donde le realizaron tareas de mantenimiento y desde donde habría partido hacia Malvinas. Pero la semana pasada el destructor tuvo un breve paso por Tristán de Acuña, un archipiélago de dependencia británica. Antes de esa escala, fuente oficiales revelaron a ámbito.com que funcionarios ingleses sondearon a las autoridades brasileñas para solicitar un permiso formal de amarre en ese país como escala previa, que finalmente fue rotundamente denegado. La acción de rechazo, dijeron los conocedores de la silenciosa negociación, se enmarcó en el apoyo de la región -léase Unasur- a la Argentina en el reclamo de soberanía.
Por ese motivo, también desembarcará en las próximas horas el canciller Héctor Timerman en Perú. El jefe de la diplomacia mantendrá un encuentro con su par peruano, Rafael Roncagliolo Orbegoso, para profundizar las relaciones bilaterales. Se espera que el funcionario reitere el agradecimiento al gobierno de Ollanta Humala el apoyo al reclamo.
El Gobierno renovó días atrás su reclamo contra la militarización de la zona, al condenar los ejercicios militares que el Reino Unido llevó a cabo con el lanzamiento de misiles desde las Islas Malvinas. También llama la atención que la administración de David Cameron continúe destinando abultados presupuestos a este tipo de maniobras cuando Europa sigue en crisis y todavía no la puede superar.
En este contexto, la Cancillería reveló este lunes que desde miércoles pasado un grupo de siete especialistas de la Comisión de Límites de la Plataforma Continental de la ONU comenzó a analizar la documentación presentada por la Argentina en 2009 y 2012 para determinar cuál es el límite exterior de la plataforma continental más allá de las 200 millas marinas. Esa subcomisión deberá resolver si las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, así como la Antártida Argentina, deben estar bajo jurisdicción nacional o extranjera.
