No es solo el, sino todos aquellos que los acompañaron en los comienzos y andaban en bicicleta y terminaron en terribles casa y con dos o tres autos. Martin es el ejemplo de lo que no se debe hacer, del despilfarro, de la censura, del apriete a través de cartas documento como hizo con este medio sin resultado alguno porque la idea era esa apretar, pero no dio resultado seguimos opinando que su gestión es un desastre y lo decimos sin compromiso alguno.
El señor que estuvo al frente del ejecutivo durante 12 años, deja una ciudad llena de basura, de barro, de barrios abandonados, con serios problemas de agua, pavimento, casi sin espacios verdes, con miles de millones de pesos que nadie sabe donde están, con servicios colapsados en todos lados, con una pileta de natación después de 12 años que es una bañera y que además de rompe todos los meses, una pileta que no cumple con ninguna norma, una planta potabilizadora de agua que es la misma de 1974, cuando aquí vivían 12 mil personas, sin tierras urbanizadas, solo unos pocos terrenos en colinas del ort.., es decir chacra XI, en medio del barro, sin servicios, donde los colectivos llegan de casualidad y los taxis y remises no entran, sin hacerse cargo de Chacra XIII y dejando a miles de personas abandonadas como si ese lugar no perteneciera a la ciudad y adosándoselo al gobierno de la provincia y con idiotas que creen que esto es así, haciéndolos desesperar por no llevarles el agua, por no llevarles cloacas, construyendo barrios a 20 kilómetros como ese terreno comprado siempre a la Estancia María Bethy, donde hasta el futuro cementerio se va a construir dentro de los predios de la estancia.
Martin fue obligado por la Organización de Naciones Unidas a llevarle agua a los asentamientos porque el emperador se negaba a hacerlo, ignoró, e ignora a miles de personas que viven allí precisamente porque en 12 años no urbanizó nada, no previo nada, no planifico nada, su obra prioritaria fue el muro costanero, un mamotreto que hasta ahora lleva invertidos mas de 10 millones de pesos y que beneficia a no mas de 80 frentistas, mientras no hay un acalles transitables, el agua es una porquería, la basura esta en todos lados, las cloacas revientan en toda la ciudad, el servicio de colectivos es una calamidad, la discrecionalidad con la que manejó la distribución de pautas publicitarias, las horribles relaciones con todos los gobiernos provinciales, el patoterismo de sus alcahuetes, la selección de amigotes, la tercerización de la obra publica, juicios de todo tipo como el de Medio Ambiente por 54 millones de pesos, denuncias como la de los auditores del tribunal de cuentas, también en la justicia, ausencias interminables donde hasta el portero del concejo deliberante actúo de intendente, connivencia con gremialistas, obras que se hacen un día y al otro día se deshacen, como la calle Thorne o la escandalosa sobre carga artefactos de todo tipo en la Avenida Perito Moreno, hasta adoquines.
Martín deja un rio contaminado, barrios abandonados, persecución a comerciantes, el inclasificable sistema de estacionamiento medido que es otro negocio, deja una ciudad expulsiva donde los jóvenes son perseguidos en todos lados, donde lo que se ve, lee o escucha es lo que el señor intendente quiere, donde los comercios que se habilitan son los que el señor intendente quiere, donde en doce años se han dilapidado mas de 1000 millones de pesos por obra y gracia de sus decisiones.
Martín nunca se comprometió con nada que no fuera salir de la pobreza con que llego a Rio Grande cuando el ex intendente Esteban Martínez le dio un terreno para que pudiera construirse un núcleo húmedo, jamás aprendió siquiera a decir un discurso, su oratoria es horrible, son un montón de incongruencias que solo pueden reproducir aquellos que se han beneficiado tanto como el de los dineros públicos.
Ya no vive en un núcleo húmedo ni hace dibujitos en el IPV de donde es empleado, ya se jubilo y tiene todo listo para irse cuando quiera a vivir a alguna de sus propiedades y disfrutar de motos o autos restaurados como la famosa Chevy que sigue negando, pero que este medio fotografío cuando la entraba a su garaje.
Martín tiene varias denuncias por enriquecimiento ilícito, pero la justicia es muy complaciente con el, ha zafado de todas las denuncias, aunque las sospechas nunca se terminaron, al igual que sus familiares directos enriquecidos descaradamente, su esposa metida a funcionaria, su cuñado y el inclasificable José Te abrocha, que no cumplía con ningún requisito de la carta orgánica para ser funcionario municipal.
Martín se va dentro de dos meses y medio pero el desastre en que convirtió a Rio Grande va a costar muchos años y dinero recuperar, vamos a pagar todos y cada uno de los riograndenses una vez mas la inoperancia, la soberbia, la ostentación, la mediocridad, la falta de proyecto, de planificación, de prevención, todo eso se lo debemos a Jorge Luis Martín, un hombre que de la nada hizo un imperio para el y sus acólitos, pero como dijo Ricardo Soule, “todo tiene un final, todo termina” y el final llego, ahora hay que cortar cualquier tipo de ramificación de este mal en la próxima gestión del Gustavo Melella y pensar en un futuro mejor, con mas pluralidad, con ideas nuevas, con mayor apertura, con seriedad, transparencia, una municipalidad de puertas abiertas, sin familiares, sin acomodados, sin ñoquis, sin empresitas mercerizadas que se enriquecen gracias al dinero del estado, con mas respecto por los contribuyentes, una municipalidad seria, eso depende del intendente electo, esperaremos a que pueda llevar adelante ese cambio prometido y que le dejen las manos libres para poder concretarlo, solo es cuestión de tiempo.
Martín se va, nosotros seguiremos estando, otros también se irán y nosotros seguiremos aquí para decir esto y mas, de este municipio, del gobierno y de quien se nos cruce, son las ventajas de no tener compromisos, con nadie y poder hablar de todos con nombre y apellido. Así de simple.
Nosotros no denunciamos un día y arreglamos al otro, no sobornamos funcionarios, los investigamos y los denunciamos siempre, porque lo que esta mal, esta mal, no importa quien lo haga.
Armando Cabral
