El evento coincide con los cuarenta años de actividad del Ballet Brandsen y los 25 años de asistencia de ambos bailarines a la ciudad de Río Grande calificando a los alumnos de estos talleres.
También en este acto recibió su diploma como profesora, la joven Solange Chiguay.
Los famosos bailarines calificaron y a aprobaron a alumnos que pasan a primero, segundo, tercero, cuarto y quinto año, respectivamente.
El profesor Walter Freyre destacó la gran concurrencia, lo que vivencia la gran proyección que tienen estos dos talleres municipales en la comunidad. “Es un orgullo para el Municipio tener este tipo de talleres y a pesar de que no está incluida en la currícula de los talleres el Profesorado, el emprendimiento que hace ya un cuarto de siglo se viene desarrollando por parte de Mabel y Oscar con este tipo de exámenes son un estímulo y un faro en el año y señala que finaliza un ciclo y comienza otro”, graficó.
El Director de Cultura agregó que “toda la familia acompaña este evento por eso es muy numerosa esta ceremonia y vemos la real incidencia que tienen en la comunidad estos talleres y sólo estamos hablando de dos de ellos, los que dirigen los profesores Viviana Torrado y Santiago Soto”.
El funcionario municipal confió que “estoy muy orgulloso porque yo también he sido parte en su momento de estos talleres y he estado en la actividad un poco compartiendo con los profesores que hacen un trabajo silencioso, pero con mucha proyección comunitaria y lo único que pretenden es mantener viva la llama de la identidad cultural argentina”.
“Como dijo Oscar Murillo, hay que mantener al folclore como ciencia y motor de la identidad cultural y no tergiversar esta palabra ‘folclore’, ni que se la vapulee”.
Tanto Oscar Murillo como Mabel Pimentel, además de ser directores del Ballet Brandsen, lo son del Estudios de Danzas ‘Andrés Chazarreta’, a través del cual hace 25 años que tiene una vinculación con el municipio. Tanto Viviana Torrado como en su tiempo Víctor Hugo Fernández han sido bailarines del elenco estable del Ballet Brandsen. “Nosotros, a lo largo de los años pasamos como estas personas que están recibiendo su diploma y cada uno ha forjado su destino; actualmente hay alumnos fueguinos recibidos en nuestros talleres municipales bailando en el Ballet Brandsen, como los del profesor Santiago Soto. Nosotros, como integrante del Ballet Río Grande hicimos también una presentación en la Plaza Mayor de Cosquín (Próspero Molina) en nueve noches conjuntamente con ellos (el Ballet Brandsen)”, recordó.
Por último, el profesor Freyre agradeció “la humildad de Oscar y Mabel de habernos enseñado lo que ellos saben y han cultivado desde hace cuarenta años”.
“El folclore es la transmisión de valores que tienen que ver con la identidad”
“Hace 25 años que Mabel y Oscar están viniendo acá a la ciudad de Río Grande por lo que estamos muy felices, más que nada por los chicos porque es darle un incentivo a ellos, aparte del taller; es decir, que tengan un estudio que los apuntale para seguir con la danza”, explicó la profesora Viviana Torrado
En este sentido resaltó que la educación musical y coreográfica que reciben es de primer nivel porque está verificada y aprobada por el Ballet Brandsen, uno de los más famosos e importantes del país y Latinoamérica, nada menos. “Personalmente no solo creo que es de primer nivel, sino único, porque pondera y tiene en cuenta muchos valores.
Por su parte Mabel Pimentel se mostró muy agradecida por tener este dúo la posibilidad desde hace 25 años de venir a Río Grande a calificar a los alumnos de los talleres de danzas folclóricas nativas. “La verdad es que estamos muy felices porque podemos venir un año más a Río Grande. Queremos agradecer muy profundamente a nuestra profesora Viviana, el hecho de la continuidad de tantos años de venir a Río Grande, al Municipio porque hace 25 años nos convocó y sigue apoyando la posibilidad de que nuestro estudio -que es un estudio privado- esté insertado en los talleres culturales del Municipio, lo cual merece también un reconocimiento y como dijo Viviana, esto apunta a aquellos jóvenes que sientan una verdadera vocación por la danza, puedan encontrar, además de la contención y la enseñanza en el taller, la posibilidad de hacer una carrera que tiene dos facetas: poder llegar a ser maestro de danza y desenvolverse en ese carácter tal cual ya se recibieron con Viviana dentro de la ciudad de Río Grande o en algún otro punto del país enseñando esto que es un patrimonio cultural, porque la danza folclórica, aunque parezca una obviedad decirlo, forma parte del folclore y por lo tanto es la transmisión de valores que tienen que ver con la identidad, y la otra posibilidad es que algunos alumnos decidan seguir la danza como una carrera artística. De hecho han salido alumnos de este taller y de este estudio importantes bailarines y eso para nosotros es un gran orgullo porque es la continuidad de la cultura de nuestro país”, agregó finalmente la profesora Mabel Pimentel.
En tanto Oscar Murillo ensayó que “uno a veces se pregunta porqué uno tiene esta vocación por la danza y creo que es porque una obligación de saber crear un sentimiento nacional que se puede crear a través del folclore, de la danza nativa. Tenemos que saber las cosas que nos pertenecen como país, esta es nuestra identidad”.
Añadió que “este tipo de cosas, lo tomamos hace cuarenta años cuando empezamos allá en Brandsen y creímos en ese momento encontrar a través de la danza, un patrimonio fundamental que era enseñar los pasajes de la historia argentina a través de la danza. Fue único el Ballet Brandsen ya que han pasado cuatro décadas y no ha aparecido otro grupo que puede imprimirle ese mismo carácter histórico a la danza nacional”.
Observó que “para esto tiene que haber una producción, un estudio permanente de los valores, pero también de la historia argentina”.
