La empresas nunca cumplen con el recorrido, no hay refugios en el 90% de las paradas, algunos quedaron fuera de lugar porque se cambio el recorrido, otros costaron millones y no se adaptan a la zona, por eso se los denomino “refugios caribeños” y ahora se habla de construir 20 de ellos a un costo de 50 mil pesos cada uno. ES dable aclarar que en los clasificados del diario se pueden conseguir casillas por entre 30 y 40 mil pesos, lo que hace que quizá estemos ante una nueva sobrevaloración escandalosa de los refugios.
Las empresas han sido, son y serán subsidiadas, es decir consta que se les subsidia el gas oil, pero los montos son muy altos, es decir que esta ciudad no hay inversión de riesgo, el empresario siempre gana, como ocurre con la terminal de ómnibus, da perdidas, bueno entonces hay que cerrarla, el estado no puede siempre pagar los costos de empresarios improvisados o amigos de los que le aprobaron el proyecto, en el libre mercado se gana y se pierde y si el negocio no es rentable se cierra, no se recurre al estado para que lo salve, porque con ese criterio todos deberíamos ir a la municipalidad a que nos pague los impuestos, la cuota del auto o el video cable porque a nadie le alcanza para vivir.
Pero volviendo a los colectivos en Rio Grande, una recorrida por la ciudad nos muestra por ejemplo que además de no cumplir jamás con los horarios, en ninguna parada de colectivo hay un poste con las señales respectivas de recorrido por línea, dirección hacia donde va el próximo colectivo, letra de la unidad, y demás datos que existen en cualquier ciudad del planeta. Es decir un recién llegado que quisiera movilizarse en colectivo por esta ciudad no sabría como, que ni en las unidades consta el recorrido que hacen.
Un párrafo aparte hay que dedicarles a los usuarios, que a sabiendas de que solo cuentan con eso, los destruyen, cortan tapizados, rayan con fibrones, los queman con encendedores, con lo que poco a poco se llega a un estado de deterioro que hace que subir a ellos sea una verdadera odisea.
Los chóferes tampoco aportan demasiado, muchos de ellos no se hacen responsables ni de la unidad que conducen, si sube una embarazada no hacen que alguien les seda el asiento, lo mismo a las madres con criaturas en brazos, los pasajeros bajan por la puerta delantera y no se les dice nada, paran los colectivos para saber a donde van, en fin la situación es un caos, y los únicos que no se han dado cuenta que en esta ciudad viven mucho mas que 65 mil habitantes son los funcionarios que después de 12 años de gestión siguen prometiendo soluciones que jamás van a llegar.
1° Si se llama a licitación que sea nacional e internacional y a riesgo del inversor, no con subsidios del estado.
2° Las unidades a utilizar deben ser las que corresponden y no combis como las que tenemos hoy.
3° La empresa debe colocar todo el sistema de señalización porque la que vende el servicio es ella.
4° Ajustar los controles en cuanto a horarios y recorrido.
5° El Municipio debe aportar la infraestructura para el funcionamiento, calles en buen estado, sistemas de control e inspectores en las unidades, como siempre hubo en todas las empresas de transporte.
6° los refugios para los usuarios en cada una de las paradas deben ser construidos mediante licitación abierta y no por una ordenanza del concejo deliberante, eso es ilegal, al menos debería convocarse a un concurso de precios, para que los contribuyentes sepan cuanto se gasta en el servicio.
7° Deben contar con una terminal en condiciones y no una casilla de madera en medio de la nada. Contar con sistema de auxilio y contacto vía radio ante cualquier emergencia.
8° Las unidades deben estar identificadas con letras o números y debe leerse claramente cual es u recorrido.
9° El incumplimiento de lo acordado respecto de la prestación del servicio debe ser sancionado con multas cuyo monto ira en aumento según las infracciones cometidas.
Estas son solo algunas de las problemáticas de un sistema que nunca funciono y n funcionara mientras se manejen las cosas como hasta ahora. Es hora de cambiar el sistema, es hora de hacer las cosas que la gente necesita, y no lo que a los funcionarios les conviene, el servicio de transporte publico de pasajeros en Rio Grande es un desastre y no se arregla sumando dos unidades de tamaño normal, sino revisando todo el sistema y terminando con los subsidios, de una buena vez y para siempre.
Armando Cabral.
