- Altos ingresos: la presión tributaria se redujo, en parte por la actualización de escalas y mínimos no imponibles en el impuesto a las ganancias.
- Bajos ingresos: la carga se mantuvo o incluso creció, debido al impacto de aportes y contribuciones sociales que no tuvieron la misma flexibilización.
- Tendencia general: el sistema tributario argentino se volvió menos progresivo, con un alivio concentrado en los segmentos más altos.
La dinámica se inscribe en un escenario de fuerte inflación y pérdida de poder adquisitivo. Para los trabajadores de menores ingresos, cada punto adicional de presión fiscal se traduce en una reducción significativa de su capacidad de consumo. En contraste, quienes perciben salarios elevados lograron un alivio relativo que refuerza la desigualdad.
El informe expone un desbalance estructural:
- El sistema impositivo argentino, históricamente progresivo, muestra señales de regresividad.
- La política de actualización de escalas benefició más a los sectores altos, mientras que los bajos quedaron atrapados en un esquema rígido.
- La consecuencia es una mayor brecha social, en un país donde el salario mínimo apenas cubre necesidades básicas y la informalidad laboral sigue en aumento.
Entre 2019 y 2026, la presión tributaria en Argentina se alivió para los salarios más altos pero se mantuvo —o incluso creció— para los más bajos. El resultado es un sistema menos equitativo, que amplifica la desigualdad en un contexto de crisis económica.
Como creció la carga tributaria
- Salarios bajos: pasaron de un 48,8% en 2019 a 49,2% en 2026 (+0,39 puntos).
- Salarios altos: bajaron de un 57,7% en 2019 a 49,9% en 2026 (−7,78 puntos).
- Causa del aumento en bajos ingresos: la falta de actualización del mínimo no imponible en contribuciones patronales, que volvió a funcionar como una alícuota plana del 19,3%.
- Causa de la reducción en altos ingresos: menor incidencia del Impuesto a las Ganancias (−5,9 puntos), reducción de aportes personales y cambios en impuestos patrimoniales.
Según el IARAF, la presión fiscal sobre familias asalariadas argentinas se distribuye así:
- Carga total: entre 47% y 50% del ingreso bruto, según nivel salarial.
- Impuestos al trabajo (aportes y contribuciones):
- Menores ingresos: 33% del ingreso total.
- Mayores ingresos: 25,6% del ingreso total.
- Impuesto a las Ganancias:
- No aplica en salarios bajos.
- Representa 4,7% en ingresos medios-altos y 10,4% en los más altos.
- Impuestos al consumo (IVA y otros indirectos): más gravosos para los hogares de menores ingresos, que destinan mayor proporción de su salario al consumo.
