Según da cuenta el sitio Infogremiales, la decisión responde a un excedente de stock tanto en Argentina como en Brasil, que no se condice con las proyecciones de ventas previstas hace seis meses.
La medida revierte los dos aumentos de velocidad de línea implementados en 2025 —cada uno del 15%—, que buscaban alcanzar una producción anual de 80.000 unidades para 2026 en un contexto de crecimiento que finalmente no se materializó: en el primer semestre, las ventas del sector cayeron un 9,9%.
La compañía no se pronunció sobre posibles suspensiones o despidos, pero en la planta ya comenzaron a circular rumores sobre un inminente recorte de puestos de trabajo.
El dato no es menor: el año pasado, el incremento de la velocidad había permitido crear 150 nuevos empleos en la fábrica.
La noticia se suma al clima de incertidumbre que atraviesa la industria automotriz local, golpeada por la recesión y la contracción del consumo, y enciende las alarmas sindicales ante el fantasma de nuevas pérdidas de fuentes laborales.
(InfoGEI)
