En medio de las repercusiones generadas por la exposición pública de sus bienes, la subdirectora de Gestión Territorial de la Zona III del Ministerio de Desarrollo Social (Desarrollo Humano), Ana María Novillo, renovó su foto de perfil en redes sociales mostrando imágenes de una estadía en Tierra del Fuego.
La actualización en sus plataformas digitales se produce tras la controversia desatada el pasado 15 de julio en La Toma, cuando su madre, la exintendenta Dominga Torres, difundió un posteo celebrando la adquisición del nuevo vehículo de la funcionaria. En dicha publicación, Torres había ponderado la capacidad de su hija para «saber economizar», expresión que provocó un fuerte rechazo entre los vecinos y trabajadores del Plan de Inclusión en un contexto de marcada dificultad económica.
Este nuevo episodio de exposición pública se suma a los antecedentes registrados en abril pasado, cuando la funcionaria compartió imágenes durante un viaje a Río de Janeiro, Brasil. La repetición de estas publicaciones volvió a situar en el centro del debate local la conducta y la sensibilidad de las autoridades frente a la realidad social de la provincia.
Este patrón sistemático de sobreexposición no hace más que profundizar la grieta entre la dirigencia política local y la ciudadanía golpeada por la crisis. La constante ostentación de viajes, consumos de lujo y lecciones morales por parte del entorno Torres-Novillo revela una insensibilidad alarmante frente a la realidad de las familias a las que deberían servir.
