Buena observación. Si tomamos los datos que mencionás:
- 44,8 % de ocupados → 13,5 millones de personas.
- 1,1 millones de desocupados → alrededor del 3,6 % de la población total.
La población económicamente activa (PEA) incluye tanto a los ocupados como a los desocupados que buscan trabajo. En este caso, la PEA sería de unos 14,6 millones de personas.
El resto —aproximadamente el 55 % de la población total— corresponde a quienes no integran la PEA, es decir:
- Estudiantes, jubilados o pensionados.
- Personas dedicadas a tareas domésticas o de cuidado.
- Quienes no buscan empleo por desánimo o falta de oportunidades.
En resumen:
- Ocupados: 13,5 millones (44,8 %).
- Desocupados: 1,1 millones (3,6 %).
- Inactivos: alrededor de 15 millones (51–52 %), que no participan del mercado laboral.
Este último grupo es el que más preocupa a los analistas, porque refleja el retiro silencioso de miles de personas del mercado de trabajo, fenómeno que suele acompañar las crisis prolongadas y la pérdida de expectativas de empleo.
Teniendo en cuenta que casi el 43% están en el ámbito informal, de cuanto es la pobreza entonces? según la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC
Si el 43 % de los ocupados trabaja en el sector informal, eso cambia radicalmente la lectura de los indicadores sociales.
Veamos el panorama completo:
- Población ocupada: 13,5 millones.
- Informales: 43 % → alrededor de 5,8 millones de personas sin aportes, sin cobertura médica ni estabilidad.
- Desocupados: 1,1 millones.
- Total vulnerable laboralmente: más de 6,9 millones de personas (informales + desocupados).
La pobreza se mide por ingresos familiares respecto a la canasta básica total (CBT). En Argentina, los trabajadores informales suelen ganar entre 40 % y 50 % menos que los formales. Por eso, aunque estén “ocupados”, muchos no superan el umbral de pobreza.
Si cruzamos ambos datos:
- De los 13,5 millones ocupados, al menos la mitad (6,7 millones) tiene ingresos por debajo de la CBT.
- Sumando los desocupados, la pobreza efectiva alcanza entre el 45 % y el 48 % de la población económicamente activa.
Esto significa que tener trabajo ya no garantiza salir de la pobreza. El mercado laboral argentino está fragmentado:
- Un núcleo formal reducido con estabilidad.
- Una mayoría informal o precarizada que sobrevive con ingresos insuficientes.
La pobreza estructural se sostiene porque el empleo que crece es el de baja calidad, sin derechos ni poder adquisitivo.
Fuente: www.lalicuadoratdf.com.ar
