Dentro de este contexto, sobresale el incremento de la Secretaría de Inteligencia del Estado, dependiente de Presidencia de la Nación, con un aumento del 34% respecto a 2023. Por otra parte, los Servicios de Deuda Pública representan el 12% del gasto total, manteniendo un peso relevante en la estructura presupuestaria.
En materia de organismos públicos, Se observan fuertes recortes en varias áreas. El Instituto Malbrán (-33%) y la ANMAT (-41%) presentan caídas significativas, mientras que la Superintendencia de Servicios de Salud muestra una baja de -64%. En contraste, el INCUCAI registra un incremento muy elevado (+85%) en su ejecución. Los hospitales nacionales con caídas que van del 33% al 51%.
En el sector científico, los recortes son generalizados, con caídas importantes en el Programa de Promoción de la Investigación e Innovación (-85%), la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (-65%), el CONICET (-32%), la Fundación Miguel Lillo (-32%), el Servicio Geológico Minero Argentino (-29%), la CONEAU (-27%) y el Servicio Meteorológico Nacional (-27%).
Los organismos de Seguridad Social muestran disminuciones relevantes: ANSES registra un recorte del 7%, la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia del (-75%), y el INAES del (-82%). En los programas de Desarrollo Social se observa una caída casi total en Economía Social (-100%) y el Plan Nacional de Protección Social (-99%), Apoyo al Plan Nacional de Primera Infancia (-100%) y Comedores Comunitarios y Merenderos con una caída del -61%.
En materia de desarrollo productivo, los recortes afectan a la Secretaría de Industria y Desarrollo Productivo (-81%), al Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) (-42%) y a otros organismos como el Instituto de Investigación y Desarrollo Pesquero (-31%) y el Instituto Nacional de Semillas (-47%). También se registran caídas en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) (-36%).
Las fuerzas federales y las Fuerzas Armadas experimentan recortes significativos: Policía Federal (-34%), Gendarmería (-30%), Prefectura Naval (-31%), Ejército (-15%), Armada (-19%) y Fuerza Aérea (-18%).
En el área educativa, los programas críticos registran ejecuciones casi nulas, como Conectar Igualdad y el Fondo Nacional de Incentivo Docente (-100%), Fortalecimiento edilicio de Jardines Infantiles (-100%), Becas y Gestión Estudiantil (-87%), Acciones de Formación Docente (-89%), Infraestructura y Equipamiento (-97%) y Desarrollo de la Educación Superior (-28%).
En salud, se destacan programas virtualmente paralizados, como Atención Sanitaria en el Territorio y Prevención de Enfermedades Crónicas no Transmisibles (-100%), Prevención de Enfermedades de Patologías Específicas (-83%), Acceso a Medicamentos y Tecnología Médica (-14%), Prevención de Enfermedades Endémicas (-68%) y Respuesta al VIH, Hepatitis, Tuberculosis y Lepra (-70%).
En transporte y obra pública, La ejecución es extremadamente baja, con caídas que van del -89% al -100%, reflejando una virtual paralización de los programas. Infraestructura en Municipios (-100%), Rutas Nuevas y Obras de Pavimentación (-95%), Construcción de Rutas Seguras (-94%), Túneles y Puentes Grandes (-100%), Obras de Seguridad en Rutas Nacionales (-100%), Consolidación Urbana y Mejoramiento de Barrios (-100%) y el Desarrollo de la Cuenca Matanza–Riachuelo (-96%). El Desarrollo de la Infraestructura Hidráulica (-87%) y el Desarrollo de Obra Pública (-98%) también muestran reducciones casi absolutas.
Finalmente, las transferencias del Tesoro Nacional a provincias y municipios muestran un ajuste casi total. La cooperación y asistencia técnica a municipios cae -97%, la Asistencia Financiera a Provincias y Municipios retrocede -99%, y los fondos a entes de Obras Públicas (-86%), Transporte (-49%) y Energía (-88%) también se reducen drásticamente. El Fondo de Fortalecimiento Fiscal de la Provincia de Buenos Aires el recorte es total (-100%).
En síntesis, la administración Pública Nacional atraviesa una reducción marcada de su ejecución presupuestaria, afectando programas clave de salud, educación, desarrollo social, transporte y obra pública, mientras se incrementa el gasto en Inteligencia. La magnitud de los recortes en programas de impacto social y productivo plantea un escenario de alta preocupación respecto a la continuidad de políticas públicas esenciales en un contexto económico desafiante.
Fuente: Centro Economía Política Argentina, CEPA
