Aerolíneas Argentinas introdujo una modificación sustancial para los pasajeros en sus vuelos de cabotaje: la tarifa más baja ya no incluye equipaje de mano tradicional.
Desde ahora, quienes opten por el pasaje básico solo podrán transportar un artículo personal de hasta tres kilos, como una mochila, bolso o cartera.
La novedad se hace visible incluso antes de finalizar la compra. El sistema informa al usuario: “Tenés incluido solo un equipaje de mano de hasta 3 kilos (bolso, mochila, cartera). Para agregar más equipaje podrás adquirirlo antes de finalizar tu compra o luego ingresando a ‘Servicios Adicionales’”.
El nuevo valor para sumar un carry on en vuelos nacionales asciende a $42.350 por tramo en la tarifa base. En cambio, quienes opten por la categoría Plus o superiores ya tendrán ese servicio incorporado en el ticket.
El cambio marca un giro en la estructura tarifaria histórica de la compañía, que hasta ahora incluía el carry on dentro del precio base. En adelante, ese servicio se transforma en un adicional pago, salvo en categorías superiores.
Competencia directa con el modelo low cost
Desde la empresa explican que la decisión responde a la necesidad de equiparar condiciones con las aerolíneas de bajo costo, que operan con esquemas más segmentados y en los últimos tiempos vienen ganando mercado. Hasta ahora, esa diferencia impactaba directamente en la comparación de precios.
“Las líneas aéreas de bajo costo ‘separan’ la tarifa del vuelo del costo del equipaje. De esta manera, es posible competir con una tarifa acorde o igualada en condiciones”, señalaron desde la compañía.
En esa línea, consideran que el nuevo esquema resulta “útil” especialmente para el segmento corporativo, donde muchas veces se viaja sin equipaje adicional.
Cuanto cuesta el carry on en Aerolíneas Argentinas
El nuevo valor para sumar un carry on en vuelos nacionales asciende a $42.350 por tramo en la tarifa base. En cambio, quienes opten por la categoría Plus o superiores ya tendrán ese servicio incorporado en el ticket.
Cabe destacar que esta modificación no afecta a los vuelos internacionales, ni tampoco a los pasajeros que hayan adquirido sus tickets con anterioridad, quienes conservarán las condiciones originales.
Más costos en un contexto de presión global
La eliminación del equipaje de mano gratuito no es una medida aislada. Se inscribe en un escenario internacional complejo para la industria aerocomercial, atravesado por el encarecimiento del combustible.
El conflicto en Medio Oriente impulsó una suba en el precio del petróleo, lo que impactó directamente en el valor del jet fuel. Frente a este panorama, Aerolíneas Argentinas aplicó un recargo temporal por combustible: $7.500 por tramo en vuelos domésticos y entre USD 10 y USD 50 en rutas internacionales.

A este factor se sumó una reciente actualización de la tasa de seguridad operacional dispuesta por la ANAC, que también se trasladó al precio final de los pasajes. El resultado es un incremento sostenido en las tarifas que pagan los usuarios.
Un ejemplo concreto ilustra esta tendencia: un vuelo entre Buenos Aires y Río de Janeiro, que en febrero costaba US$327,90, hoy ronda los US$446, lo que representa una diferencia de US$118,1 en pocos meses.
Estrategia comercial y resultados financieros
La reconfiguración de servicios pagos forma parte de una política más amplia de mejora en la eficiencia operativa. En noviembre pasado, la empresa ya había comenzado a cobrar por la selección anticipada de asientos, una práctica extendida en la industria pero que hasta entonces no aplicaba en la compañía.
Estas decisiones se alinean con un objetivo central: consolidar la sustentabilidad económica. En ese sentido, los resultados recientes muestran una evolución positiva. Aerolíneas Argentinas cerró 2025 con un superávit operativo de USD 112,7 millones, casi duplicando el registro del año anterior, que había sido de USD 56,6 millones.
De esta manera, la empresa logró encadenar dos ejercicios consecutivos con saldo positivo, un hecho significativo tras 16 años de déficit. Además, destacó que por primera vez en dos décadas no requirió subsidios estatales para sostener su operación.
El nuevo esquema ya comenzó a ser comunicado por agencias de viaje y operadores turísticos, que advierten a los usuarios sobre la necesidad de recalcular costos al momento de planificar vuelos dentro del país.
La segmentación tarifaria implica que cada pasajero deberá evaluar qué servicios necesita realmente, en un contexto donde el precio final puede variar significativamente según los adicionales elegidos.
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