Clima destituyente o crisis de legitimidad: la disputa por el poder en Tierra del Fuego

Rio Grande 05/05/2026.- El legislador oficialista Federico Greve encendió la polémica al advertir que en la provincia se vive un “ambiente de destitución” contra el gobernador Gustavo Melella. Sus palabras reflejan la tensión creciente en la Legislatura, donde la reforma constitucional y la crisis económica se convirtieron en terreno de confrontación política.

  • El oficialismo: denuncia que la oposición no busca diálogo, sino frenar la gestión y debilitar al gobernador. El término “destitución” funciona como un escudo discursivo frente a las críticas.
  • La oposición y medios críticos: señalan que el gobierno perdió legitimidad, con discrecionalidad en el manejo de fondos, caída de la recaudación y falta de respuestas a la crisis social. Para ellos, no se trata de destituir, sino de exponer un fracaso de gestión.

Portales digitales y programas de radio amplifican las tensiones: algunos se alinean con la narrativa oficialista, otros refuerzan la idea de un gobierno agotado. En este escenario, la comunicación se convierte en un campo de batalla que multiplica la percepción de crisis.

Más allá de las acusaciones cruzadas, lo que está en juego es la gobernabilidad. La combinación de crisis económica (coparticipación recortada, transferencias nulas, recaudación propia desplomada) y confrontación política puede derivar en parálisis institucional y mayor desconfianza ciudadana.

No hay un proceso formal de destitución en marcha, pero sí un choque de narrativas:

  • El oficialismo habla de “clima destituyente”.
  • La oposición y medios críticos exponen una “crisis de legitimidad”.

El resultado es el mismo: un gobierno debilitado, atrapado entre la defensa discursiva y la erosión política.

Lo que ocurre en la provincia, no es nuevo, pero en esta oportunidad las cosas están tomando un color castaño oscuro, cuando hay tanto grupo funcional a la destrucción de la institucionalidad, la perdida de la seguridad jurídica y el crecimiento de la incertidumbre en todos los ámbitos, la gente común, el ciudadano de a pie es siempre, el mas perjudicado, mientras pequeños grupos, afines al poder real, disfrutan de privilegios que son realmente repudiables.

No es un dato menor que como ocurrió a nivel nacional, estas actitudes llevaron a que la derecha obtuviera dos bancas en Diputados y otras dos en el Senado, pero los resultados de las políticas, ya han dado pruebas mas que suficientes del fracaso, no solo del plan económico, sino de todas las políticas que ha llevado adelante La Libertad Avanza.

Esto ha impactado directamente en la industria, el empleo, la educación, la salud y la seguridad debido a la caída de los fondos nacionales, pero, aun hay profesionales y referentes de la política que insisten en negarlo, poniendo aun mas presión sobre el gobierno, e incluso algunos comunicadores han justificado el recorte de fondos a la universidad nacional de Tierra del Fuego, diciendo textualmente que «fueron cuevas de financiamiento de la política».

Estos y otros comentarios, agravan la situación institucional de una manera que, quizá los responsables no han evaluado, como no evaluó Federico Greve, sus dichos, al señalar que «quien tiene la caja puede ayudar a los amigo», lo que efectivamente ha ocurrido y es innegable, solo se ayuda a los que hablan bien o son funcionales al descalabro, pensando en salvarse como siempre, llegando a ser genéticamente oficialistas.

La realidad es que la gente, lo está pasando muy mal y lo que menos necesita es todo este culebrón de lucha de poderes, donde los egos, las mezquindades y la falta de empatía a la hora de solucionar los problemas reales de la gente que no son pocos.

Esto de «si me llaman estoy disponible», «no me convocaron», «estamos dispuestos al dialogo», son frases que acrecientan la bronca en un escenario de destrucción masiva de los ingresos, donde el dinero no alcanza y «economistas», hablan de la bonanza y la llegada del maná del cielo para gente que no puede ni pagar el alquiler, no hacen mas que reforzar la idea de una casta a la que no le importa para nada lo que está pasando».

Como si no fuera suficiente, ya hay candidatos que, dicen no estar en campaña, pero cada sonido que emiten es de campaña, pagan para ir a monologar a lugares donde no les preguntan nada, dicen lo que quieren y no suman nada, al contrario restan, le restan a la política, le restan a la sociedad y le restan a la institucionalidad, tan necesaria en un momento tan difícil como este.

En síntesis, esto no es producto de la magia, esto es responsabilidad de una dirigencia política que, siempre, desde 1991 ha pensado primero en ellos y después en la gente, primero en las dietas y después en los salarios, primero en sus conchabos y después en el empleo, primero en aplaudir como focas y después en impulsar la producción,  primero en los privilegios y después en los derechos, de quienes los votaron, por eso hoy, ya no tienen credibilidad, ni respeto, ni apoyo, solo de aquellos que no hacen nada gratis y dan tanta vergüenza como los que defienden, porque claramente, cuando se termina la plata se terminan los apoyos, y no importa el daño que hayan causado, como hoy pasa con el gobierno nacional y quienes apoyaban sus iniciativas y en la provincia, el gobierno y la oposición.

No hay que echar culpas, hay que ponerse a trabajar, generar los consensos reales, no de palabra, para sacar a la provincia del desastre en el que la han sumergido y hacerse cargo. porque sino será una historia de nunca acabar como en los últimos 36 años, de los cuales no sabemos nada, porque ademas se viola la Ley de acceso a la información publica, la de transparencia fiscal y todo lo que ayude a entender esta realidad, patética.

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