El presidente Javier Milei volvió a encender la polémica en redes sociales al celebrar el avance de la automatización en el trabajo y lanzar una advertencia contra quienes cuestionan el rumbo económico de su gestión. “Van a empezar a llorar industria nacional y empleo”, escribió al compartir un video que muestra a un robot preparando y entregando café dentro de un shopping porteño.
La publicación apareció en la red social X y fue acompañada por un extenso mensaje del mandatario, en el que defendió el progreso tecnológico y apuntó contra sectores sindicales, dirigentes opositores y organizaciones que rechazan la reforma laboral impulsada por su Gobierno.
El comentario se da en un momento de fuerte tensión entre el Ejecutivo y parte del movimiento obrero, tras la aprobación de la llamada “Ley de Modernización Laboral” y en medio de protestas sindicales que ya comenzaron a multiplicarse en distintas provincias.

Milei y el argumento del progreso tecnológico
En su mensaje, el Presidente apeló a una lógica económica clásica para justificar la automatización y su impacto en el empleo. “El progreso técnico desplaza a las actividades menos eficientes con bienes de mejor calidad a un menor precio”, sostuvo.
Según su visión, ese proceso termina liberando recursos que se vuelcan hacia sectores más productivos de la economía. “Ese ahorro permite destinar recursos a sectores más productivos y con ello el trabajo se mueve a nuevos sectores y con mayor paga”, agregó.
Milei también afirmó que el resultado final de esa dinámica sería positivo para el conjunto de la economía: “Mayores salarios, precios más bajos, mayor cantidad de bienes disponibles y mayor consumo tanto de bienes presentes como futuros”.
Sin embargo, el mandatario acompañó esa explicación con un fuerte ataque político. En el mismo posteo lanzó advertencias contra quienes cuestionan el rumbo de las reformas económicas y laborales.
“Hay que tener cuidado que no llegue a pasar cualquiera de los ludditas locales y su odio al progreso”, escribió en referencia histórica a los movimientos que, en el siglo XIX, se oponían a la mecanización industrial.
Luego redobló la apuesta con un mensaje directo hacia sus críticos: “Los brutos e ignorantes que dicen estar consternados por el trabajo pero que rechazan modernizar el mercado laboral van a empezar a llorar industria nacional y empleo”.
Reforma laboral y conflicto sindical en ascenso
Las declaraciones del Presidente se producen mientras el Gobierno enfrenta una creciente disputa con distintos sectores sindicales por el alcance de la reforma laboral. Por un lado, la conducción de la CGT optó por una estrategia judicial para intentar frenar algunos puntos de la ley.
El escenario se volvió aún más complejo tras un fallo judicial que cuestionó un aspecto clave de la normativa. El juez laboral cordobés Ricardo Gileta declaró la inconstitucionalidad del artículo 55 de la ley, que establece cómo deben actualizarse los créditos laborales en juicios que ya estaban en trámite cuando entró en vigencia la normativa.
Ese apartado fija un esquema basado en la tasa pasiva del Banco Central comparada con la inflación, con un límite máximo equivalente a la inflación más un 3% anual y un piso equivalente al 67% del cálculo previsto por el artículo 276 de la legislación laboral vigente. Según el magistrado, ese mecanismo debía ser recalculado con criterios previstos en ese artículo de la Ley de Contrato de Trabajo.
En su sentencia, firmada el 10 de marzo y conocida públicamente días después, el juez sostuvo que ese tratamiento diferenciado entre juicios nuevos y procesos iniciados previamente podría vulnerar el principio de igualdad ante la ley.
En ese marco, dispuso que los créditos laborales del caso se actualicen bajo el criterio del artículo 276 de la Ley de Contrato de Trabajo, que contempla un ajuste de acuerdo con la evolución del IPC más un 3% mensual desde el momento en que se produjo la mora hasta que se concrete el pago.
El fallo subrayó además el carácter alimentario de los créditos laborales y su protección dentro del derecho del trabajo. Ante ese revés judicial, el Gobierno ya trabaja en la presentación de un recurso extraordinario para intentar que la discusión llegue a la Corte Suprema.
Gremios combativos preparan protestas
Mientras se desarrolla la batalla judicial, otro frente sindical busca confrontar directamente con la política económica del Ejecutivo. El Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), que reúne organizaciones como ATE, la UOM, Aceiteros y gremios aeronáuticos, comenzó a desplegar movilizaciones en distintas provincias con el objetivo de disputar la agenda gremial y presionar contra la reforma laboral.
Una de las acciones recientes se realizó en el puerto de Ushuaia, donde sindicatos convocaron una manifestación para reclamar el fin de la intervención estatal en esa terminal.
En ese contexto, el secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, lanzó una advertencia sobre la escalada del conflicto social. “El poder político no tiene que mirar para otro lado o serán cómplices frente a esta intromisión extranjera. Vamos a profundizar la lucha en defensa de todos los puestos de empleo y para que la bandera que vuelva a flamear en el puerto sea la Argentina”.
Fuente: GLP
