La inflación de enero se conocerá en un clima cargado de dudas sobre la medición oficial. Tras la salida de Marco Lavagna del INDEC y la suspensión de la nueva metodología, analistas privados comenzaron a poner números sobre la mesa y anticipan un índice que difícilmente perforará el 2%.
Las estimaciones se ubican mayormente entre 2,4% y 2,6%. Si bien implicaría una desaceleración respecto de los picos de 2024, la dinámica de alimentos y tarifas sigue marcando el pulso del arranque del año.
Qué número espera el mercado
El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central proyectó para enero una inflación de 2,4%, mientras que para febrero anticipó 2,1%.
Los participantes del informe advierten que la moderación es gradual y que todavía persisten factores de inercia, especialmente en bienes básicos y servicios regulados.
Alimentos, el motor que no afloja
Buena parte de las proyecciones responde al comportamiento de alimentos y bebidas. Ese rubro continúa mostrando variaciones que complican cualquier intento de baja rápida del IPC.
Un relevamiento de LCG detectó que en la primera semana de febrero los precios del segmento treparon 2,5%, el salto semanal más alto desde marzo del año pasado. Se destacaron aumentos en bebidas e infusiones y en productos de panificación.
Estos datos, que se conocieron antes de la publicación oficial, reforzaron la idea de que enero no mostrará una desaceleración marcada.
Los cálculos de las consultoras
C&T Asesores Económicos estimó una suba mensual de 2,4% en el Gran Buenos Aires. Con esa variación, la inflación interanual se ubicaría en 29,2%.
En la misma línea trabajó Analytica. La firma registró incrementos importantes en verduras (+10,6%) y en azúcar, dulces y chocolates (+2,5%). En contraste, observaron ajustes más moderados en snacks, salsas y condimentos (+1,0%) y en aguas, gaseosas y jugos (+0,7%).
La Fundación Libertad y Progreso, en tanto, fue un poco más arriba y calculó que el índice habría alcanzado 2,6%. Según su informe, la inflación interanual rondaría 32,1%. Desde la entidad señalaron que podría verse una reversión de esta aceleración a partir de febrero.
La discusión por la medición del INDEC
El dato oficial estaba previsto para difundirse el 10 de febrero, pero la controversia alrededor de la postergación del nuevo IPC y la renuncia de Lavagna abrió interrogantes.
Economistas del sector privado plantean que la continuidad de la metodología vigente podría afectar la representatividad de las cifras, justo en un momento donde el Gobierno busca consolidar una trayectoria descendente de la inflación.
Mientras tanto, el mercado ya hizo su apuesta: el comienzo de 2025 seguiría mostrando precios en alza y un piso que aún cuesta quebrar.
Fuente:FLP
