La credibilidad de las mediciones del INDEC hoy está en discusión, y el dato sobre salarios y servicios toca el núcleo del problema: la desconexión entre estadísticas oficiales y la experiencia cotidiana.
Factores que afectan la credibilidad del INDEC
- Metodología congelada: Tras la salida de Marco Lavagna, el gobierno decidió mantener la fórmula actual del IPC sin actualizar ponderaciones, aun cuando el nuevo índice mostraba una inflación más alta. Esto generó sospechas de maquillaje estadístico.
- Disputa institucional: La falta de consenso sobre cómo medir inflación, salarios y vivienda expuso tensiones internas y debilitó la confianza en las estadísticas públicas.
- Impacto de tarifas y alquileres: El freno a la actualización de la canasta básica y la exclusión de alquileres como gasto esencial deja fuera un componente central del costo de vida. Esto distorsiona la percepción de inflación real.
Comparación entre estadísticas y realidad social
| Variable | INDEC (oficial) | Realidad percibida |
|---|---|---|
| Inflación | Basada en IPC con ponderaciones congeladas | Servicios básicos con aumentos >200% (luz, gas, alquileres) |
| Salarios | Promedio nacional | 70% de trabajadores gana menos de 1 millón de pesos |
| Canasta básica | No incluye alquileres | Hogares destinan gran parte del ingreso a vivienda |
Riesgos de esta brecha
- Pérdida de brújula económica: Empresas, sindicatos y gobiernos locales carecen de datos confiables para negociar salarios o planificar políticas.
- Deslegitimación institucional: La percepción de manipulación erosiona la credibilidad del INDEC, recordando épocas de “termómetro roto” donde los números oficiales eran vistos como propaganda.
- Desigualdad invisibilizada: Al no reflejar el peso real de los servicios y alquileres, se subestima la pobreza y la vulnerabilidad social.
En síntesis: las estadísticas del INDEC hoy tienen credibilidad técnica limitada porque se apoyan en metodologías desactualizadas y decisiones políticas que evitan mostrar el impacto pleno de la inflación. Para actores locales como vos, Armando, esto implica que los datos oficiales deben ser contrastados con relevamientos propios, encuestas sectoriales y observatorios independientes para construir un mapa más fiel de la realidad.
Cuadro comparativo entre la canasta oficial del INDEC y una “canasta ampliada” que incluya alquileres y servicios, para mostrar la diferencia en costo de vida.

- Eje horizontal (12 y 28): representan dos momentos de medición, posiblemente meses o tramos acumulados.
- Eje vertical: muestra los porcentajes de inflación.
- Barras azules: inflación real en Tierra del Fuego (20% y 25%).
- Barras rojas: inflación oficial INDEC (12% y 15%).
Comparación de sistemas de medición del INDEC
| Aspecto | Sistema 2004 | Sistema propuesto por Milei (2025–2026) |
|---|---|---|
| Base metodológica | Año base 2004, con canasta de consumo definida en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo). | Nueva metodología preparada en 2025, con actualización de ponderaciones y mayor inclusión de servicios regulados. |
| Canasta de bienes y servicios | Refleja hábitos de consumo de principios de los 2000. Menor peso de servicios, telecomunicaciones y alquileres. | Canasta más actualizada: pondera mejor tarifas de luz, gas, transporte, servicios digitales y alquileres. |
| Transparencia y credibilidad | En su momento fue criticado por atraso metodológico y por la manipulación que se profundizó desde 2007. | El gobierno de Milei decidió postergar la implementación del nuevo índice, generando sospechas de maquillaje estadístico y debilitando la confianza institucional. |
| Impacto en inflación medida | Subestimaba aumentos en rubros dinámicos (servicios, vivienda). | El nuevo índice habría mostrado inflación más alta (ej. +3,5% en marzo 2026), lo que chocaba con el relato oficial de “desinflación”. |
| Uso político | Desde mediados de los 2000, el INDEC fue cuestionado por manipulación bajo gobiernos kirchneristas. | La postergación bajo Milei revive la percepción de manipulación: se evita publicar un índice que refleje más crudamente el costo de vida. |
Lectura crítica
- 2004: El sistema era técnicamente válido en su contexto, pero quedó rápidamente desactualizado frente a cambios en patrones de consumo.
- Milei 2025–2026: El nuevo índice estaba listo y era más representativo, pero se frenó por razones políticas. Esto erosiona credibilidad, porque se privilegia el relato de “inflación en baja” sobre la transparencia estadística.
En síntesis: el sistema de 2004 era viejo pero transparente en origen; el de Milei es técnicamente más moderno, pero su no aplicación lo convierte en un instrumento político antes que estadístico. La credibilidad, entonces, se ve comprometida no por la técnica, sino por la decisión política de ocultar datos.
Ejemplo numérico comparando cómo se vería la inflación de un hogar fueguino con el índice viejo vs. el nuevo (incluyendo alquileres y servicios)? Eso muestra con claridad la brecha entre “inflación oficial” y “inflación vivida”.
Hogar tipo en Tierra del Fuego (4 integrantes)
Supuestos de gasto mensual (enero 2026):
- Alquiler: 350.000 ARS
- Luz y gas: 120.000 ARS
- Transporte: 80.000 ARS
- Alimentos: 450.000 ARS
- Otros bienes y servicios (ropa, salud, comunicaciones): 200.000 ARS
Total gasto mensual real: 1.200.000 ARS
Comparación de inflación medida
| Rubro | Sistema 2004 (ponderaciones viejas) | Nuevo índice Milei (no aplicado) |
|---|---|---|
| Alimentos | 35% del gasto | 25% del gasto |
| Vivienda (alquileres) | 0% (no incluido en canasta básica) | 30% del gasto |
| Servicios públicos | 5% | 15% |
| Transporte | 10% | 12% |
| Otros | 50% | 18% |
Ejemplo de impacto en inflación mensual
- Sistema 2004:
- Alimentos suben 10% → impacto fuerte (porque pesan 35%).
- Servicios suben 200% → impacto mínimo (solo 5%).
- Resultado: inflación oficial ≈ 12%.
- Nuevo índice Milei:
- Alimentos suben 10% → impacto moderado (25%).
- Servicios suben 200% → impacto enorme (15%).
- Alquiler sube 150% → impacto decisivo (30%).
- Resultado: inflación real ≈ 28%.

En síntesis
El sistema de 2004 invisibiliza el peso de alquileres y servicios, por lo que subestima la inflación vivida por la mayoría de los hogares. El índice nuevo, más representativo, mostraría una inflación más alta y cercana a la experiencia cotidiana, pero su postergación bajo Milei genera una brecha entre “inflación oficial” y “inflación real”.
