Lapadula remarcó que «tenemos una Ley que limita esta actividad porque entendemos, y vamos a seguir sosteniendo, que la protección de nuestro ambiente tiene que ser prioritario en cualquier actividad que se quiera llevar adelante en la provincia». Al mismo tiempo, agregó que «debemos dar la discusión y trabajar con la gente que conoce del tema y ver cuál es la posibilidad de que esto se pueda hacer teniendo el mínimo impacto ambiental».
«Tierra del Fuego tiene un potencial enorme en la Acuicultura, pero esta actividad no es solamente la producción de salmones, implica un desarrollo ecosistémico de organismos acuáticos, por ejemplo: mejillones», dijo el Legislador.
En este sentido, agregó que «se cuenta con condiciones óptimas para el desarrollo de esta actividad, y entendemos que todo tipo de emprendimiento de esta naturaleza tiene que ser promovido y apoyado desde el Estado en términos de regulación y monitoreo de la
sostenibilidad».
Asimismo, Lapadula, insistió en que «lo que se discute es la manera en la que se hace, los lugares, las especies y su eventual impacto ambiental, y a partir de ahí, ver cuáles son las alternativas y sus limitaciones».
«Vamos a presentar un pedido de informes para evaluar la correspondencia técnica y científica, así como las medidas que el Gobierno provincial espera desarrollar, tanto para el impulso del sector, como para su regulación y control, entendiendo que en ese equilibrio se encuentran los puntos en común que permiten acompañar o no estas iniciativas de forma responsable», concluyó el Legislador.