Con la venia de la mandataria, en diálogo con Buenos Aires Económico, el secretario de Promoción Económica y Fiscal de Tierra del Fuego, Fabio Delamata, adelantó que el Poder Ejecutivo provincial solicitó a la Nación “la reapertura del régimen que establece los productos que se pueden fabricar en Tierra del Fuego”.
Delamata no dejó dudas y afirmó que “hoy tenemos una lista estrecha de productos y un mercado que está demandando otro tipo de tecnología, por lo que consideramos que hay que aggiornar estas nuevas tecnologías”.
En medio de la compleja disputa entre la Asociación de Fabricantes Argentinos de Terminales Electrónicas (Afarte) y la Cámara Argentina de Máquinas de Oficina, Comerciales y Afines (Camoca) sobre el mercado de las notebooks y monitores, la provincia más austral reclamará que se modifiquen dos decretos (479/95 y 490/03) que “hoy impiden el desarrollo de nuevas tecnologías como las notebooks, monitores, cámaras fotográficas, GPS, decodificadores, marcapasos o tomógrafos”, detalló Delamata.
Y aunque el funcionario aseguró haber mantenido contactos con los equipos técnicos de la Secretaría de Industria de la Nación, desde esta dependencia negaron tal especie. “Se conversó a nivel técnico con buenas perspectivas de seguir avanzando en la sustitución de importaciones”, dijo Delamata, quien reconoció que las conversaciones no alcanzaron el nivel político.
Técnicamente, el Ejecutivo fueguino elevará a la Nación un proyecto que propone el restablecimiento de los decretos 479/95 y 490/03, que permitirá encarar la sustitución de productos y una nueva apertura a la radicación de empresas bajo el régimen de promoción 19.640.
Delamata detalló que “estos decretos han sido históricos dentro del Régimen de Promoción Industrial porque tratan de la sustitución de productos y la apertura al régimen para la radicación de nuevas empresas; buscamos consenso con el Gobierno, que seguramente lo tendremos, ya que la preocupación que existe es muy grande por el futuro de las empresas electrónicas, cuya producción sigue girando en torno de sólo tres productos: equipos de aire acondicionado, microondas y televisores”.
PRECIADO. En cuanto al bien más preciado, o al menos el de mayor disputa entre los empresarios, como las notebooks, Delamata fue tajante: “Las necesitamos, por su alto valor y poco flete. Potenciaría mucho la producción fueguina. Pero queremos dejar en claro que no pretendemos que se pierda un solo puesto de trabajo en el continente. Lo que pasa es que en el país se fabrican entre 90 y 100 mil, y la demanda es de entre 600 y 700 mil unidades”.
Por su parte, en Camoca dijeron a este medio que “es importante que toda propuesta –sin importar el sector que la promueva– tenga como objetivos la preservación de una industria nacional de bienes informáticos de carácter federal, la preservación de los 6.500 puestos de trabajo que generan las empresas instaladas en 21 provincias del país y el acceso a estos bienes para toda la población”, afirmó ayer Adrián Lamandía, presidente de Novatech y miembro de Camoca.
CONTEXTO DE BAJO CONSUMO
El titular de la Secretaría de Promoción Económica y Fiscal señaló que la demanda de los productos que se fabrican en este momento “se ha visto notablemente resentida a partir de 2008 ante la caída del consumo”.
Por su alto stock, en 2009 “han quedado miles de equipos de aire acondicionado sin vender; así como los televisores de tubo catódico que ya no se venden masivamente porque han quedado fuera de mercado, y en su lugar se producen LCD o Plasma que por el valor que tienen tampoco son productos que tengan la demanda que tiene un televisor tradicional, por lo que esto es preocupante y nos orienta a buscar una apertura del régimen», sostuvo Delamata.
«El decreto 479/95 contempla que si se sustituye un producto de iguales características en cuanto a estándar de tiempo; cantidad de personas, materiales o procesos, en lugar de radiograbadores, por ejemplo, se avale la producción de cámaras fotográficas; o monitores antiguos por otros de mejor tecnología; en definitiva por algo que hoy el mercado consuma con mayor frecuencia».
FRANCISCO MARTIRENA AUBER
Buenos Aires Economico
