Pero a pedido del Gobierno, los radicados en Tierra del Fuego tendieron un puente hacia los seis fabricantes argentinos con plantas en la provincia de Buenos Aires, San Luis y Rosario con el compromiso de que podrán producir allí.
El proyecto de ley se discute desde hace seis años, según dijo a Clarín el presidente de la Afarte (Asociación de Fábricas Terminales Eléctricas), Alejandro Mayoral. Aunque, tomó impulso en los últimos meses al compás de la crisis internacional y de la mano de la ministra Débora Giorgi,
En definitiva, se trata de un calco de lo que ya implementó Brasil en defensa de la zona de Manaos y que «le permitieron convertirse en el país más informatizado de América latina y abastecer la casi totalidad del mercado tecnológico con productos brasileños», apuntó Mayoral.
Mientras eso sucedía en Brasil, Tierra del Fuego perdía competitividad frente al importado y así se fueron desactivando líneas de producción, Mayoral las enumera: se dejaron de fabricar DVD, audios, MP3. Así, sostiene que el objetivo de la ley es inducir a los importadores a que se conviertan en fabricantes en la Argentina y a los nacionales que están en el país a que también puedan hacerlo en Tierra del Fuego.
–Pero Tierra del Fuego es un régimen cerrado…
–Los industriales de capital nacional se van a poder instalar y entre todos hemos acordado armar un polo tecnológico en Tierra del Fuego. El industrial nacional no se va a perjudicar, se va a desarrollar.
–También se critica a este proyecto de ley porque aumentaría un 34% los precios de los productos electrónicos…
–Lo que ocurre con este impuesto es un efecto arancelario. Eso quiere decir que se encarece el producto importado y se puede producir en la Argentina. Suben los valores de los importados, pero abarata en la misma proporción los productos nacionales y eso implica una sustituir importaciones.
–En general los productos no se abaratan ya que muchos empresarios aprovechan esa aventaja de precios y no la trasladan al consumidor…
–El empresario nacional vende si tiene a su producto a muy buen precio en comparación con el importado. De esta manera la ventaja se traslada al consumidor.
–¿Qué pasará con la calidad de los productos? Se dice que puede habrá atraso tecnológico…
–Eso no es verdad. La tecnología de las fábricas de Tierra del Fuego es la misma de China y de Japón. La única diferencia que existe es de escala.
De acuerdo a sus cálculos, Mayoral asegura que habrá inversiones en el corto plazo por US$ 40 millones y la ocupación de 2.000 nuevos empleados a la plantilla de los 4.000 ya existentes. Además, menciona un beneficio fiscal de 130 millones de pesos.
Fuente;clarin
