Los permisos de edificación, que constituyen un indicador de la intención de construcción privada y un termómetro de la actividad en los próximos meses, disminuyeron un 55,5% en Buenos Aires en el primer bimestre del año, en comparación con el mismo periodo del año pasado. Así lo señala un informe de la consultora abeceb.com en base a datos oficiales de la ciudad.
De este modo, una de las actividades que apuntaló el crecimiento después de la crisis del 2001, y que explica más del 6% del Producto Bruto Interno (PBI), continuó en enero y febrero la tendencia negativa que comenzó el año pasado.
En Buenos Aires se otorgaron permisos para construir en una superficie total de 206.919 m2 en el primer bimestre.
La superficie habilitada para la construcción de viviendas bajó un 69,1%; en un total de 49 barrios, sólo aumentó en 15.
En cuanto a la construcción de locales, si bien se produjo un crecimiento del 4,8% en el período, la contracción fue notable si se considera que respecto de igual plazo del año pasado la contracción fue de 40 puntos porcentuales, indicó abeceb.com.
Ante la retracción de la actividad de particulares, el Gobierno apuntó su estrategia a la obra pública, como único motor para la actividad. Según las bases del megaplán anunciado el año pasado, mediante una inyección pública adicional de 24.030 millones de pesos, la actividad repuntaría, y, con ella, la creación de empleos y el PBI.
Pero, según un informe de la consultora Ecolatina, las posibilidades de que se concrete este gasto, un 150% mayor al de 2008, están negativamente condicionadas por la debilidad de la recaudación fiscal, mermada por la crisis, y las escasas posibilidades de financiamiento del Tesoro.
Eso, pese a que, siguiendo este análisis, el adelanto de las elecciones «acelerará el ritmo de ejecución de gastos de capital hasta el mes de junio». La caja fiscal, estacionalmente alta en el segundo trimestre por los vencimientos de Ganancias y Bienes Personales, lo haría factible. Pero, dice la consultora, ese ritmo no se podrá mantener en la segunda mitad del año.
Según relata el estudio, la coparticipación de las retenciones a la soja sería otro factor que dinamizaría las obras públicas provinciales, ya que, «la descentralización quitará discrecionalidad». Sin embargo, aún se define el impacto final como «ambiguo», ante la falta de certezas.
Baja expectativa. Ecolatina señala que desde el cuarto trimestre del año pasado se evidenció una retracción de la economía que, en el caso de la construcción, registró una baja del 10,7%.
Lejos de la expansión superior al 20% de años anteriores, el sector cerró el año con un crecimiento del 2,3%, mientras que el empleo cayó 2,5%, algo que no sucedía desde 2002, detalla la consultora.
El escenario de incertidumbre y creciente deterioro de los indicadores económicos, los ladrillos no parecen seducir a los inversores. «Las perspectivas de la construcción privada no son alentadoras por la erosión de los márgenes de rentabilidad, el incremento en el costo de capital, el deterioro en los ingresos reales y la creciente desconfianza de los inversores», analiza Ecolatina, que agrega que, de no recuperarse la confianza, «los ahorros se canalizarán mayormente hacia activos seguros como el dólar en detrimento de las inversiones inmobiliarias».
Por eso, las perspectivas son sombrías: «La demanda inmobiliaria continuará en descenso y la rentabilidad no alcanzará para estimular la oferta».
Fuente:lanacion
