Empezamos por la atención en oficinas públicas, realmente un curso de relaciones públicas le vendría más que bien a más de uno, y de paso explicarles que no vamos ahí a pedir favores, sino a cumplir con nuestra obligación como contribuyentes. Es increíble perder un día completo para poder pagar un trámite,
Hospital de Rio Grande, conseguir un turno sigue siendo una verdadera odisea y luego la segunda es que haya un profesional que te atienda. Se informó que se había mejorado el sistema y que había turnos disponibles pero hay que seguir yendo a las 6 de la mañana a hacer cola.
Pero esto no es solo privativo del sector público, en el CEMEP, hay que esperar una hora después de sacar un numero para que te atiendan en mesa de entrada, luego otra hora más en el pasillo frente al consultorio hasta que el profesional llegue o no, como le pasó a quien suscribe.
En otras clínicas privadas, como la de UOM tampoco hay profesionales, la atención no es la mejor y el paciente pasa horas esperando, para pasar como un rayo por un consultorio y con mas dudas que certezas sobre lo que pasa con su salud.
No hay profesionales ni el privado, ni en el público, por ejemplo una endocrinóloga los trámites para que una persona muy cercana se pudiera atender comenzaron en noviembre del año pasado, hoy pudo realizarse una punción.
No podemos dejar de aclarar que las órdenes se vencieron porque la obra social dejó pasar el tiempo, por lo que hubo que hacer todo de nuevo y la paciente termino atendiéndose en Tandil Provincia de Buenos Aires, porque en la provincia no había un profesional de esa especialidad, son todos itinerantes, es decir vienen de vez en cuando o no vienen y los pacientes bien gracias.
Tampoco había profesionales de esta especialidad en el centro de especialidades médicas municipal, ya que un turno se lo daban recién para marzo.
Una obra social privada cuesta hoy 7300 pesos, leyó bien, 7300 pesos, para atenderse con la obra social de la provincia, hay que pagar un bono de 70 pesos, muchos no tienen ni siquiera eso.
Que pasa con los enfermos que no tienen obra social?, por ejemplo un diabético o un cardíaco?
La medicación básica para un diabético tipo 2, con obra social tiene un costo de 3650 pesos, un descuento de 40 %, es decir que sin obra social pagaría más de 7000 pesos por mes solo en medicamentos, una consulta médica cuesta $900 pesos, ya tenemos 8000 pesos solo en salud.
Un cardíaco que debe tomar medicación de por vida, como un diabético, debe invertir mensualmente 2300 pesos en 3 cajas de comprimidos si tiene obra social, si no la tiene deberá pagar casi 5000 pesos, más atención médica, casi 6000 pesos, si manda a hacer la receta le cobran 300 pesos, siempre con obra social, sin obra social no tenemos ese dato.
Las obras sociales son todo un problema, el servicio en Tierra del Fuego, se puede mejorar y mucho y las obras sociales no puede hacer nada cuando no hay profesionales de la salud o vienen cuando se les antoja.
Otra del CEMEP, ir a que le tomen la presión en un caso de urgencia puede que le haga escuchar esta respuesta “siéntese y espere hay 5 antes que usted”, así sin mucha vuelta.
Una sola persona en mesa de entradas, trabajo a desgano y cara de ¿Qué haces acá?.
Lo mismo ocurre en muchos comercios donde uno entra y recorre todo el negocio sin que nadie se acerque a atenderte o recibas desde atrás del mostrador, ¿necesitas algo?, no, me gusta pasear entre las perchas, podría ser la respuesta ante una pregunta tan estúpida.
Los negocios cerrados los feriados o fines de semana, ya ni El Roca abre más allá de las 12 de la noche, tratar de comprar algo el sábado temprano, es un calvario, nada atiende hasta las 10 hs, a las 12 en punto bajan la persiana, un fin de semana largo en esta ciudad es quedar casi aislado, salvo algún supermercado, o kiosco 24 hs, nada. Es común que llegues cuando están cerrando y te dejen afuera sin la más mínima intención de atenderte.
Estacionamiento, es imposible encontrar en un lugar en el microcentro como no sea a las 4 de la mañana, el resto del día, no hay forma, la tolerancia de 10 minutos no existe, y puedo comprobarlo.
Trabajo para los jóvenes e inclusión.
Se trabaja mucho sobre este tema pero evidentemente no es suficiente, cientos de jóvenes de esta ciudad deambulan de empresa en empresa, ya sea construcción, transportes, distribuidoras, comercios, u oficinas estatales en busca de un empleo, pero no hay empleo para nadie, no hay en ningún rubro, el cartel de “NO RECIBIMOS CURICULUM”, es más visto que el de los nombres de las calles.
Como se puede ver es una cadena interminable de problemas a los que debemos sumar costo de transporte, vivir en lugares alejados del centro y no contar con la infraestructura suficiente como para por ejemplo recibir atención médica, poder acceder a recreación, o un espacio como la Casa de los Jóvenes, que está muy lejos de Margen Sur, INTEVU, Chacra XIII o Barrio policial.
Obviamente no es una queja, ni es un reclamo, es poner en agenda cuestiones que muchos no quieren ver, como los que pasan por frente a Badisur y levantan el vidrio del auto, como si los desocupados fueran leprosos, o como si nunca les fuera a pasar a ellos.
El Banco de Tierra del Fuego es un caos, la gente termina esperando en la calle, porque, por ejemplo, en la sucursal de Chacra II ya no hay espacio físico para estar dentro, a veces hay dos cajeros, otras uno, la atención es lenta, los cajeros funcionan a veces si, a veces no, la gente saca números y se va, los buzones de depósitos tampoco funcionan todos los días. Se pierden horas en trámites que deberían demorar minutos. Ahora se agregaron 2 cajeros más en la sucursal Chacra.
Los Centros de Atención Primaria de la Salud, son motivo de queja todos los días, hay 25 personas esperando y entregan 18 turnos, o no hay profesionales, pero el destrato es la constante en todos los casos. Tanto en lo privado como en lo público, son realmente escasos los empleados que tratan bien a los clientes.
Los dos vuelos diarios a Rio Grande, un tema que se ha tratado hasta el hartazgo, un vuelo llega a las 3 de la mañana y el otro a las 7, a una ciudad de 140 mil habitantes y donde está asentada lo que queda de la industria electrónica y el petróleo en su totalidad, un desastre, y el servicio de a bordo es realmente calamitoso.
Esta muy bien decir lo que si funciona, pero también hay que decir que muchas otras no funcionan y es hora de empezar a mejorar.
