Casamientos y divorcios, cada vez más cerca.

Dom 28/01718.- El año pasado, el número de casamientos en la ciudad descendió un 4,9 por ciento en comparación con 2016, pasando de 2.979 a 2.833 y rompiendo la pequeña recuperación que se había manifestado entre 2015 y 2016, pero, sobre todo, muy lejos los más de seis mil matrimonios que se celebraban a comienzos de la década de 1990.

Las estadísticas parecen confirmar que, aunque con pequeñas fluctuaciones, la tendencia en la celebración de matrimonios muestra un descenso continuo.

En los divorcios, en tanto, se observa una curva creciente, de acuerdo con los números del Registro Civil. Pasaron de 1.281 a 1.312 entre 2014 y 2015, a 1.783, en 2016 (un pico en la evolución) y a 2.075, en 2017. Los datos son parciales, ya que el divorcio no es un acto administrativo, sino judicial, y no todas las personas que reciben sentencia de divorcio lo registran en la Municipalidad, pero los números muestran una evolución en alza.

A nivel provincial, también hay una disminución progresiva de la formalización de vínculos conyugales y se verifica tanto en los números absolutos, como en la tasa de nupcialidad, que es la cantidad de nuevos matrimonios cada mil personas.

Variables

Las estadísticas muestran que el casamiento es una práctica social sensible a la coyuntura económica. En 2002, en el marco de la peor crisis del país, cayó fuertemente, tanto en la provincia (de 10.819 en 2001 a 8.749), como a nivel nacional (de 130.533 a 122.343), pero, aun así, la tasa de nupcialidad se mantenía por encima de la actual: había pasado de 3,5 en 2001 a 3,2 en 2002 y volvió a 3,4 en 2003 a nivel nacional. En Córdoba, en ese momento, la tasa de nupcialidad sufrió más: de 3,5 a 2,8, con una recuperación a 3,4 al año siguiente. Ya en 2015, en la provincia era de 2,7 y en el país, de 2,8.

Representantes de distintas iglesias observan igual panorama en las bodas que se realizan en ellas.

“En 2017 he celebrado aproximadamente dos o tres casamientos por mes en esta iglesia, lo máximo han sido 10”, cuenta Marcelo Renardi, párroco de la iglesia de San Nicolás del Bari, de barrio Talleres Este. El sacerdote afirma que hoy hay más parejas que optan por la convivencia sin casarse y lo atribuye a la reticencia a las “opciones fundamentales que totalicen la vida”, esto es, que involucren a todos los órdenes de la existencia de una persona y por siempre, algo similar a una vocación. También cree que hay un “miedo al fracaso”. “Sobre todo en los jóvenes”, opina. En la convivencia, considera, el fracaso aparece con una menor dimensión.

“En los últimos años, el número de casamientos venía en baja y el peor fue 2017, con sólo dos”, reveló en tanto Marcelo Polakoff, rabino del Centro Unión Israelita, quien se mostró gratamente sorprendido porque este año habrá 10, dos de los cuales fueron este mes. A la hora de interpretar la causa en la merma en el último tiempo, resume: “Es una tendencia, nos caben las generales de la ley”.

En cambio, el imán Ali Alejandro Badrán, considera que esta situación no se observa en la comunidad islámica de Córdoba.

Gráfico. Las bodas, en retroceso.

Gráfico. Las bodas, en retroceso

LO MÁS IMPORTANTE
  • De cada 10 matrimonios se concretaron más de siete divorcios en 2017.
  • La cantidad de disoluciones no para de crecer.
  • Tanto el número de nuevos matrimonios como la tasa de nupcialidad caen desde comienzos de siglo.
  • En la ciudad, bajaron un 4,9 % el año pasado.

Fuente:La voz

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