Pero parece que acabaron de descubrir una excepción; cuando el problema llega al bolsillo de determinados funcionarios de la Caja, la emergencia encuentra enseguida una solución; y esta es, que con fecha 10 de junio, uno de los directores de la Caja, que concretamente debería haber representado a los policías de origen territorial, ¡oh, sorpresa!, se le despertó la vocación de servicio solicitando su reincorporación al servicio activo bajo la modalidad de «servicio voluntario». ¡Qué buen ejemplo de vocación!
Justo cuando la Legislatura dispuso el cese del cobro de los denominados gastos de representación, apareció una renovada necesidad de volver al servicio. No queremos ser malpensados.
Seguramente es una coincidencia.
Aunque debemos reconocerlo: una coincidencia bastante oportuna.
EL NUEVO CONCEPTO DE RETIRO
Hasta ahora entendíamos que, cuando un policía se retiraba, pasaba a situación de retiro, manteniendo obviamente el estado policial. Pero, evidentemente, debemos actualizar nuestros conocimientos ante nuevos conceptos:
“Retirado cuando cobro mis haberes y otros privilegios (gastos de representación); Activo nuevamente cuando pierdo esos privilegios”.
(Gastos de representación)
Y de aquí surge preguntarnos ¿Se trata realmente de una necesidad de servicio o de una necesidad de seguir manteniendo determinados beneficios a costa del sacrificio de otros? Porque si la necesidad es real, nada tenemos que objetar. Lo que resulta inentendible , por qué esa misma rapidez y necesidad de servicio no es la misma para las familias que llevan 17 meses sin cobrar sus haberes y tres aguinaldos. Para nuestras familias, la respuesta siempre parece ser la misma: esperar.
LA CAJA TIENE DOS VELOCIDADES
Para algunos, la puerta parece abrirse; para otros, parece estar trabada con siete llaves, dos resoluciones internas administrativas y el silencio de los directores, del Poder Ejecutivo y de la Jefatura. Para algunos pocos, un resurgimiento de la vocación de servicio.
Para 540 familias, la confiscación del 50% de sus haberes de retiro.
Y aquí la gran contradicción: Mientras a determinados policías de origen territorial se los castiga por su origen, confiscando la mitad de su retiro a algunos privilegiados encuentran la posibilidad de volver al servicio; uno de los directores de la caja también de origen territorial vuelve al servicio activo y según la documentación el privilegiado es el Comisario General(R) Carlos De Baz.
Entonces preguntamos:
¿Cómo funciona este sistema?
Cuando el problema afecta a los retirados, algunos deben esperar y otros no.
Cuando se les quitan por ley privilegios al directorio, inmediatamente aparece una solución.
¿Será que la Caja solo soluciona problemas del Directorio?
¿SERÁ UNA NUEVA SALIDA DECOROSA?
¿Estamos ante una reincorporación aislada?
¿Será el comienzo de una nueva etapa?
¿Será que después de la incorporación de De Baz vendrá la reincorporación del resto de los directores retirados?
Y, si así fuera, nos preguntamos:
¿Seguirán cobrando su haber de retiro más el sueldo correspondiente por encontrarse nuevamente en actividad?
De ser así, estaríamos frente a una modalidad de renuncia bastante novedosa por parte del directorio.
Podrían decir:
“No dejamos el cargo porque fracasamos en la gestión. Dejamos el cargo porque…el servicio nos llama”.
¡Guau!, ¡Qué elegante!,
¡Qué conveniente!
Podría decirse, incluso, que sería una verdadera salida con honores.
Y mientras tanto, quienes padecemos las consecuencias de las decisiones adoptadas por el actual Directorio seguimos esperando.
Porque, aparentemente, la vocación de servicio tiene prioridades. Y la del señor De Baz, renació justamente el mismo día que se publicaron en el boletín oficial la ley 1627 y 1628 el día 10 junio del 2026, dónde se les quitan los gastos de representación que cobraban por la Caja.
Un cargo que, además, según sostenemos, tiene carácter de ad honorem, conforme al marco legal y reglamentario aplicable.
UNA PROPUESTA MUY SENCILLA
Si realmente hay una necesidad de reincorporar policías retirados,
¿por qué este pedido no fue extensivo a todos los retirados?
¿O será que la reincorporación responde a otra lógica?
¿Será una devolución de favores?
No lo afirmamos.
Lo preguntamos.
Y AQUÍ APARECE LA MORALEJA
La verdadera vocación de servicio parece aparecer cuando determinadas personas dejan de cobrar algunos beneficios. Pero aquellos que realmente sostuvieron la institución desde su inicio, sienten y viven su vocación con honor, transparencia, honestidad, respeto y profesionalismo deben hacer una carpa para cobrar lo que legalmente les corresponde. Porque parece que para algunos el retiro tiene una puerta giratoria: se entra al retiro, se sale cuando conviene y se vuelve a entrar al servicio cuando pierden privilegios.
Para otros, en cambio, el único camino parece ser seguir esperando, que el poder ejecutivo, la jefatura y la justicia fueguina recuerde que detrás de cada expediente hay una familia que espera una solución también.
Asociación de Familiares, Pensionados y Pensionadas de Policías de Tierra del Fuego
