El Gobierno nacional dispuso un nuevo aumento de los impuestos que gravan a las naftas y al gasoil desde el 1° de agosto, aunque volvió a postergar por un mes la aplicación completa de las actualizaciones pendientes correspondientes a 2024, 2025 y el primer trimestre de 2026.
La medida fue oficializada mediante el Decreto 693/2026, publicado este viernes en el Boletín Oficial. El esquema tendrá vigencia durante todo agosto y establece incrementos diferenciados para las naftas y el gasoil, que podrían trasladarse a los precios en los surtidores. Aun así, esta suba se da en paralelo a un posible aumento del precio del litro de combustibles que dispongan las petroleras.
Para las naftas sin plomo —tanto las de hasta 92 RON como las de mayor octanaje— y la nafta virgen, el Impuesto sobre los Combustibles Líquidos aumentará $10,572 por litro. A eso se sumará una suba de $0,648 en el Impuesto al Dióxido de Carbono.
En el caso del gasoil, el incremento general del Impuesto sobre los Combustibles Líquidos será de $9,511 por litro, mientras que el gravamen al dióxido de carbono aumentará $1,084.
Además, para el gasoil consumido en las regiones que cuentan con un tratamiento impositivo diferencial, el aumento será de $5,150 por litro. Ese beneficio alcanza a Neuquén, La Pampa, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego, además del partido bonaerense de Patagones y el departamento mendocino de Malargüe.
En total, la carga impositiva aumentará durante agosto en $11,22 por litro para las naftas y en $10,595 para el gasoil bajo el régimen general. Sin embargo, el impacto final sobre los precios dependerá de la decisión comercial de las empresas refinadoras y expendedoras.
con información de El Destape.
