Mekorot representa un doble riesgo: en Palestina, por su rol en el apartheid del agua; en Argentina, por la firma de convenios opacos que comprometen la soberanía hídrica. Los hechos están documentados por la ONU, medios nacionales y campañas socioambientales, lo que hace que la información sea altamente chequeable y verificable.
Hechos graves atribuidos a Mekorot
- Apartheid del agua en Palestina:
- Control militar de los recursos hídricos desde 1967.
- Abastecimiento ilimitado para colonias israelíes mientras millones de palestinos reciben menos de 80 litros diarios (por debajo del estándar de la OMS).
- En Gaza, el 97% del agua es no potable y los cortes son constantes.
- Denunciada por el Relator Especial de la ONU en 2019 como parte de un sistema de violación sistemática de derechos humanos.
- Confiscación de recursos:
- Apropiación de más del 20% del agua palestina para uso exclusivo de colonias.
- Restricciones que afectan agricultura, salud y vida cotidiana de comunidades palestinas.
Mekorot en Argentina
- Convenios con provincias: firmó acuerdos con Catamarca, La Rioja, Río Negro, Formosa, Santa Cruz, Mendoza, San Juan, Jujuy, Chubut y Neuquén, entre otras.
- Sin control legislativo: los convenios se gestionaron vía Consejo Federal de Inversiones (CFI), sin pasar por el Congreso ni legislaturas provinciales.
- Riesgo de soberanía hídrica: la empresa se queda con la propiedad intelectual de información hídrica clave (mapas, diagnósticos, datos de reservas), lo que implica pérdida de control sobre un recurso esencial.
- Antecedente en La Plata (2012): intento de adjudicarse una planta potabilizadora, frenado por cuestionamientos en la Cámara de Diputados.
Mekorot no es solo una empresa cuestionada por su rol en Palestina; en Argentina representa un riesgo directo para la soberanía hídrica, al apropiarse de información estratégica y condicionar el futuro de nuestras provincias. Igual que Navitas en Malvinas o XtraLit en el litio del NOA, su presencia abre la puerta a un modelo de colonialismo económico y ambiental.
Porque Tierra del Fuego no firmó convenios con los israelies.
No fue porque el gobierno de entonces, 2022, no tuviera intenciones, fue la sociedad de fueguina la que impidió otra entrega, como ya paso con el puerto de Ushuaia, la ley de glaciares y ahora con la Ley de inviolabilidad de la propiedad privada mas conocida como ley de extranjerización de tierras.
- La situación de Tierra del Fuego: Al haber participado de las misiones técnicas patagónicas de 2022, persistió informativamente la idea de que la provincia estaba bajo el mismo esquema de consultoría. No obstante, ante la resistencia de asambleas ambientales locales (como la Asamblea Socioambiental de Ushuaia) y sindicatos que denunciaban la «privatización latente» del recurso, las autoridades locales no avanzaron con un Plan Maestro de la mano de Mekorot.
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Contratos vigentes pero ralentizados o «en las sombras»
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En las provincias que se sumaron después (como Santa Cruz, Río Negro, Catamarca, La Rioja, Formosa, entre otras), los convenios siguen legalmente vigentes bajo el financiamiento del CFI, pero avanzan con extrema lentitud.
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La principal barrera para que funcionen plenamente es la falta de transparencia legal y la resistencia comunitaria. Debido a las cláusulas de confidencialidad impuestas en las contrataciones directas, muchas legislaturas provinciales exigen ver los contratos antes de validar cualquier obra de infraestructura derivada de los planes.
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3. Freno total y cancelaciones políticas
- Chubut: Es el caso testigo de un convenio que no funcionó. Aunque las tratativas iniciales estaban avanzadas, la administración provincial decidió anular por completo el contrato con Mekorot ante la intensa presión de las asambleas socioambientales locales y vecinos autoconvocados.
- Tierra del Fuego: Como se mencionó, la resistencia social preventiva impidió directamente que el borrador inicial se transformara en un convenio activo.
En resumen: los convenios funcionan estrictamente como consultoría de datos hídricos en papel, pero encuentran serias dificultades para materializarse en políticas públicas debido al rechazo social hacia la mercantilización del agua. -
En la misión técnica y política realizada a Israel en abril de 2022, coordinada por el Ministerio del Interior y el CFI, Tierra del Fuego no envió a su gobernador, Gustavo Melella.
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A diferencia de las provincias que sí concretaron acuerdos posteriores, la representación fueguina estuvo a cargo de un funcionario técnico del área hídrica provincial y representantes del Consejo Federal de Inversiones (CFI) asignados a la región, quienes asistieron en calidad de veedores para evaluar las tecnologías de desalinización y manejo de cuencas en zonas frías.
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Debido a que las autoridades políticas del Ejecutivo provincial decidieron mantener un perfil bajo frente al fuerte activismo de las asambleas socioambientales locales en Ushuaia y Río Grande, la provincia delegó la participación técnica sin que viajaran ministros de primera línea ni el mandatario provincial.
- Como se puede apreciar, no falto la intención de entregar hasta el control del agua a los israelíes y de la mano del entonces gobierno nacional, el CFI, que sigue actuando y ahora con el apoyo del gobierno nacional que desembozadamente a través del presidente Javier Milei, ha dicho que «Estoy orgulloso de ser el presidente mas sionista del mundo»
- Fuente: CFI,provincias que firmaron convenios, www.lalicuadoratdf.com.ar
- Nota relacionada publicada en este medio.
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