Lo escuché al pasar, en lo que hasta ese momento era una conversación: “tu presidente es un cipayo”. Y la verdad es que bastante razón tenía quien acusaba a Milei de entregar lo poco que queda de Argentina. En un breve repaso, se puede mencionar:
- Los recursos naturales, a través de la explotación minera con el RIGI.
- Grandes extensiones de tierras incendiadas en la Patagonia, en general, y en particular en la comarca andina, uno de los lugares más bellos de Argentina, que se extiende desde Junín de los Andes, en Neuquén, hasta Epuyén, en Chubut, pasando por Villa La Angostura, San Martín de los Andes, Bariloche, El Bolsón, Lago Puelo, El Hoyo, Puerto Patriada, Cholila y Esquel.
- Toda esta zona está bajo investigación por la intención del Estado nacional y el gobernador de Río Negro de vender más de 20 mil hectáreas a israelíes y árabes, que incluso han llegado a Bariloche para estudiar las tierras que podrían adquirir.
- El cambio en la ley de tierras permite la venta sin límites a extranjeros, y lo más grave es que se trata de tierras de frontera, lo cual está absolutamente prohibido por la Constitución.
- Sturzenegger ha dicho públicamente que no ve impedimentos en que ingleses compren tierras en Tierra del Fuego. Se ha entregado el manejo del puerto de Ushuaia a una intervención de dudoso origen y el control del mar austral al Comando Sur del Ejército de los Estados Unidos. Si esto no es entrega, entonces ¿qué es?
Por si algo faltaba —y aquí sí cabe el término cipayo— es que los senadores nacionales Agustin Coto y Belen Monte de Oca, representantes directos de la provincia en el Congreso Nacional,de La Libertad Avanza apoyan este dislate jurídico que, traducido al castellano básico, no es ni más ni menos que la entrega de tierras a extranjeros en una zona geopolíticamente estratégica como lo es la provincia bicontinental de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur.
Puerta de entrada a la Antártida, la mayor reserva de agua potable del mundo, ubicada en medio de dos cruces bioceánicos —el Estrecho de Magallanes y el Canal Beagle— y además reservorio de recursos naturales como pesca, petróleo y gas off shore. No es un dato menor que también se quiera instalar una base militar integrada en Ushuaia, cuando los ingleses ya tienen una base en las Islas Malvinas, con el riesgo que eso significa en medio de un conflicto mundial que encabezan Donald Trump y el presidente de Israel, en búsqueda precisamente de petróleo, único objetivo que ha provocado un genocidio.
Nunca mejor aplicada la palabra cipayo a un presidente de Argentina que defiende más los intereses de Estados Unidos e Israel que los derechos de los argentinos sobre su territorio. Milei ha causado un daño irreparable en el mediano y largo plazo, en todos los aspectos: económico, social y cultural. El retroceso es gravísimo. Su mezquindad, crueldad y desinterés por nuestro país y su gente son una vergüenza a nivel mundial.
Su destrato hacia quienes defienden la soberanía política, la independencia económica y la justicia social llama la atención de propios y extraños por la virulencia con que se expresa. Más grave aún es el comportamiento de quienes lo siguen y aplauden sus expresiones de barra brava psicótica, que avergüenzan a los argentinos en cada foro donde participa y dejan claro que su prioridad no es defender Argentina, sino Israel. Una vergüenza que quedará en la historia de los presidentes más cipayos y sionistas del mundo.
Armando Cabral www.lalicuadoratdf.com.ar
