Lo que adelantó Alvin Toffler adelantaba que pasaria hace 47 años:
- Producción descentralizada y flexible.
- Hogar electrónico y teletrabajo.
- Medios de comunicación desmasificados.
- Emergencia del “prosumidor” (productor-consumidor).
- Nuevas formas de democracia y organización social.
Efectivamente llegó la tercera ola, pero a muchos los pasó por arriba y otros han visto, quizá un poco a destiempo, que la era de los servicios del Estado, por el Estado, se ha terminado, mucho más aún con una política de exterminio industrial y productivo como la que lleva adelante el gobierno de La Libertad Avanza, que de libertad no tiene nada. Eso se profundiza.
Toffler había manifestado en La tercera ola que en este siglo gobernarían las corporaciones. Plantea que en la transición hacia la sociedad postindustrial las grandes empresas transnacionales y conglomerados económicos adquirirían un poder político y social superior al de los Estados tradicionales.
Lo que Toffler anticipaba:
- Declive del Estado-nación clásico: Señala que los gobiernos perderían capacidad de control frente a actores globales.
- Ascenso de corporaciones transnacionales: Describe cómo las empresas multinacionales se convertirían en protagonistas de la economía y, por extensión, de la política mundial.
Nada más exacto que lo que está ocurriendo. No ver esto en este momento es no ver nada. En realidad, la salida de dirigentes fueguinos a buscar nuevos modelos de negocios, en este caso a China y Canadá, posibles inversiones, es lo que se debería haber hecho ni bien asumió Javier Milei la presidencia de este país. Pero ocurrió que en aquel momento eran muchos los que especulaban con una mejora de la economía, la baja de la inflación y el cobro en dólares, todas mentiras hoy olvidadas.
La realidad dice que lo que adelantó Toffler es tan así que las grandes empresas que estaban instaladas en nuestra ciudad se están yendo de a poco. El empleo que manejan esos grupos económicos como Mirgor o Newsan no tiene bandera y llevan sus inversiones donde más les conviene. Así es como las grandes inversiones se están haciendo en provincias cercanas a puertos o grandes centros de consumo, porque aquí la logística se volvió un problema complejo.
Para demostrar que hay alguna posibilidad de llegada de inversiones, los dirigentes tienen un año y medio en el que deberán presentar al menos un nuevo proyecto, en una provincia donde desde hace 20 años no ha ingresado ninguno y de los más de 30 que fueron presentados ninguno tuvo continuidad.
La difusión de esta búsqueda de inversiones en Oriente o en América del Norte debe apuntar más alto. El intendente riograndense, aunque no lo manifieste, es uno de los posibles candidatos a la gobernación en 2027. Pero este no es el momento para hablar de eso: es momento de dar soluciones a los desocupados, recomponer el panorama laboral destruido, calmar la situación social de absoluto desequilibrio, acompañar a los más vulnerables y no dejarse endulzar los oídos por los que aún creen que Milei puede dar un giro de 180 grados.
Y escuchar: el tiempo en donde se escuchaba solo a los que nos decían lo que queríamos oír también se terminó. Alguien me dijo alguna vez: “No hay peor error que tratar de explicarle algo a quien cree que lo sabe todo”. En política es otro error básico. Aprender a escuchar es un detalle muy fino que suele aportar más que los supuestos asesores. A todos nos gusta que lo que hacemos está más que bien, pero la realidad va más allá. La realidad no es un círculo donde escuchamos a cuatro de los que tres no tienen idea de lo que dicen y al cuarto no le importa lo que pase. Es lo que hoy está haciendo el gobierno nacional.
Ese favoritismo hacia la derechización de la política puede ser fatal, más cuando la provincia ha sido una de las más golpeadas por esa política de apertura de importaciones, quita de aranceles, congelamiento de salarios, despidos masivos en el Estado, cierre de 26 mil empresas —incluidas las nuestras— y más de 340 mil personas sin trabajo en 28 meses, incluidos los 15.000 de Tierra del Fuego. No hay lugar ni siquiera para comentar algo positivo desde el peronismo mirando a Milei.
Fue bien recibida su postura contra la adhesión al RIGI, lo que compartimos en un 100%. No deja nada y se lleva todo, y solo le sirve a cuatro o cinco vivos que se van a llevar puesta la provincia. Pero hace falta más. “Nadie se salva solo”, decía El Eternauta, y hoy más que nunca esa frase es tan real como que se derrumbó el piso de electores por no asumir autocríticas ni críticas.
Esta ciudad, la provincia y el país necesitan, como dijo Toffler hace 47 años —cuando muchos de los que hoy están leyendo esto ni siquiera habían nacido, otros estaban en el secundario y otros en la universidad—, lo menos que pueden hacer es escuchar. La política necesita un cambio y no es con rosca de cúpulas que se soluciona o se sale de esta situación.
Y ahora sí, espero que sepan lo que tienen que hacer, o que “al menos tengan la humildad de disimular su ignorancia”, como dijo Graciela Fernández Meijide, y llamen a quien en realidad sabe hacer las cosas bien para que les enseñe y apliquen políticas de Estado, como también planteó hace más de medio siglo Carlos Matus en su libro Planificación Estratégica del Estado. Matus, economista chileno, fue creador del método de la Planificación Estratégica Situacional (PES), considerado uno de los aportes más influyentes en América Latina para entender la gestión pública como un proceso político y dinámico.
Otra recomendación, por si no lo vieron: ser líder es saber, y estos son influencers indispensables en estas épocas donde cualquier mediocre se autocalifica con rangos que ni siquiera conoce.
Armando Cabral.
