Religión, marketing y poder: la nueva máscara del PJ fueguino

Rio Grande 15/02/2026.-Las imágenes se parecen bastante a las observadas en la exitosa serie “El Reino”, basada en la novela de la famosa escritora argentina Claudia Piñeiro, sin embargo, no lo es, es la propia cuenta de Instagram, del intendente Walter Vuoto, un canal visitado por miles, ya que Vuoto, casi no hace declaraciones, sólo a través de gacetillas, o en estos videos cortos perfectamente editados en la modalidad de comunicación tipo reels.

El dirigente y presidente del Partido Justicialista Fueguino, no escatimó en compartir imágenes junto al líder religioso – ¿religioso? – William Franklin Graham Tercero.

Un día previo al evento, que cientos de habitantes de Tierra del Fuego, perciben como de fe y religioso, Vuoto recibió en su propio despacho a Graham junto a otros seguidores, en una charla que nadie sabrá a ciencia cierta en que consistió, y de la que participaron, ni más ni menos, que seguidores tanto de un sujeto, como del otro.

Video publicado en la red Instagram de Walter Vuoto.

Las imágenes también pueden ser analizadas, en la primera de ellas, Graham junto a Vuoto, estrechándose la mano. En la segunda, una sala de estar con sillones blancos, debidamente iluminada, todo acorde al momento que se vivía. Tranquilamente podría ser un “son todos tipos” pero a la fueguina yanquilizada.

En una tercera fotografía, aparecen dos mujeres, Yesica Garay, actual jefa de Gabinete y Paola Mancilla, derrotada candidata a diputada en las últimas elecciones. También, preparadas para foto, y usando prendas de vestir en colores celestes, adecuadas para la ocasión, es decir, una reunión con religiosos anti derechos. ¿Quizá, en caso que les tocara reunirse con otras celebridades cuyos intereses fueran más acordes al siglo XXI, por ejemplo, en favor de los derechos de las mujeres, las diversidades, las infancias, el aborto seguro; se vestirían en colores verdes y violetas?

Sólo pasaron unas horas entre unas imágenes y otras, y de pronto, nos encontramos ante la conversión al evangelismo del intendente de la capital fueguina. También encontramos el anuncio, en las mismas redes, que Vuoto, volverá a ser padre, según escribió “en los tiempos de Dios”.

Muchos avalarán estas reuniones, otros aplaudirán la llegada de la palabra del Dios a Tierra del Fuego, pero otros, como nosotros, nos preguntamos si no es una vez más el travestismo religioso, ideológico y político, al que nos tiene acostumbrados la clase política de turno con la que cuenta esta generosa provincia, en este caso, de cara al 2027, e incluso, de cara a las elecciones para la modificación de la Constitución, para lo cual todavía, no hay fecha.

Desde lo político, el evento resulta absolutamente contradictorio, porque ninguno de los valores que los evangélicos pregonan están en línea con lo que, supuestamente defiende, en este caso, La Campora, que es el espacio político que lideran Walter Vuoto y sus acólitos.

Veamos que proponen los “Defensores de las dos Vidas”, o los que utilizan el pañuelo celeste para diferenciarse de los pañuelos verdes del feminismo:

El simbolismo celeste en Tierra del Fuego: entre la fe y la política

Patria: la bandera y la identidad nacional.

Religión católica: la Virgen María y la idea de pureza.

Movimientos sociales: en los últimos años, también asociado a posturas conservadoras en debates de género. Cuando militantes de La Cámpora lo utilizan en prendas o actos, el mensaje puede ser ambiguo: ¿se apela a la identidad nacional, a la fe popular o a un valor político más amplio?

La contradicción

La Cámpora suele identificarse con un discurso progresista, más secular y ligado a derechos sociales.

Al recurrir a símbolos que evocan religiosidad o valores tradicionales, se genera sospecha: ¿es un intento de reconectar con sectores populares más conservadores, o simplemente un recurso estético?

En Tierra del Fuego, donde la crisis social es profunda, hablar de “llenar la provincia de esperanza” mientras se usan símbolos celestes puede sonar contradictorio frente a la realidad de pobreza, deuda y ajuste.

Suspicacias políticas

Para sectores laicos, parece una apropiación de símbolos religiosos con fines políticos. Para creyentes, puede interpretarse como una instrumentalización de la fe.

Para opositores, es visto como un gesto de marketing político que no se condice con la práctica de gobierno.

 En síntesis: el uso del celeste y del lenguaje de “esperanza” por parte de La Cámpora en Tierra del Fuego no implica un giro hacia el evangelismo ni hacia la derecha, pero sí abre un terreno ambiguo que genera contradicciones y suspicacias. Es un intento de conectar emocionalmente con la población, aunque la distancia entre discurso y realidad social lo vuelve problemático.

Es impensable, entonces asociar a La Campora/Partido Justicialista, con este evento, al menos desde lo ideológico, pero si desde lo marketinero, militantes que han luchado por derechos humanos, de las mujeres, niños y adolescentes, diversidades, asociados que con quienes se manifiestan absolutamente en contra de todo derecho, parece realmente polémico, contradictorio, pero, sobre todo, lo peligroso de generar algo conjunto con la extrema derecha, Sí: una parte del movimiento evangélico argentino se ha vinculado con agendas de extrema derecha, especialmente en temas de derechos reproductivos y diversidad y si bien, no son todos, un gran porcentaje, por ejemplo ha llevado a Javier Milei a la Presidencia, quien ha provocado un verdadero desastre social, económico y político, en particular, en esta provincia, que aparece como la más castigada por políticas de derecha.

“El problema no es con Dios, sino con los intermediarios, que usan y abusan de la fe y la necesidad de terceros”.

Esto que parece una frase hecha, no es ni más sin menos que lo que estamos observando, muy atentamente, quienes como nosotros, nacimos en esta provincia, o vivimos aquí desde hace casi 40 años y nunca habíamos visto, una conversión de estas características, maquillada de esperanza y buenos augurios, en una provincia, cuyos municipios, como el de Ushuaia, aun no cuentan con gas en su totalidad, viviendas, tiene aguatero ante la falta de agua potable, reparten leña en invierno y si, tienen desempleo, pobreza y necesidades de todo tipo.

Esto no se arregla con esperanza, se arregla con políticas de estado.

 

Por Armando Cabral y Lorena Uribe

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