Política para hacer y política para estar.

Rio Grande 20/11/2022.- Como verán más abajo hay dos definiciones para la pregunta ¿Qué es la política?, debemos decir que no en todos los casos que conocemos, aquí en la provincia, esta definición se adecua a algunos “autodenominados políticos”, particularmente porque esos políticos deberían tener la convalidación de la gente que los votó, el acompañamiento, el convencimiento de porque los siguen y por sobre todo cumplir al menos con una de estas dos definiciones.

Dícese de la política que es ciencia que trata del gobierno y la organización de las sociedades humanas, especialmente de los estados.

O, actividad de los que gobiernan o aspiran a gobernar los asuntos que afectan a la sociedad o a un país.

Yo agregaría que es como un conjunto de ideas, convencimientos o acciones sociales que guarda relación con las cuestiones públicas o relacionadas con el poder. Se habla de política al hacer referencia a un grupo de gobernantes y su relación con el grupo al que gobierna.

No se puede ser más claro, después está la remanida frase “la política es el arte de transformar la realidad”, “es el arte de lo posible”, y así muchas más que en los últimos tiempos han quedado solo en palabras y no es necesario hurgar mucho para descubrir quienes, si cumplen con estas premisas y quienes no están, no estuvieron ni estarán cerca de eso.

En los últimos días las apariciones de algunos dirigentes del Peronismo riograndense han ayudado a aclarar más las cosas, por ejemplo, Miriam Mora, concejal peronista quien claramente definió que sus candidatos son Gustavo Melella a la Gobernación y Martin Pérez a la reelección en la Municipalidad de Rio Grande, en ningún momento habló de fórmulas, ni siquiera mencionó nombre alguno, dividió aguas entre “La Campora que es Ushuaia y el peronismo riograndense, son cosas diferentes”, dijo y a esto debe sumársele la aparición de uno de las tantos operativos en las redes sociales de un logo donde se lee +RG y abajo un nombre casi desconocido para nosotros, María Eugenia Duré.

No vamos a ahondar en su deslucida participación política en defensa de los intereses de Tierra del Fuego desde que asumió, ni siquiera en defensa de la Ley 19640, que hablar de inversiones, contactos, presencia en la ciudad o algún proyecto que ayudara a la provincia en algo, algo, solo eso. No hay pruebas de que se haya sentado alguna vez a hablar con el gobernador, por ejemplo, cosa que si ha hecho Pablo Blanco senador de la oposición.

Bueno nada de eso pasó, la actual senadora electa en Rio Grande, ciudad donde habitaba hasta su jura como senadora nacional, es hoy un lugar por el que sobrevuela cuando va a Ushuaia, casi semanalmente a hacer campaña con el Intendente Walter Vuoto, ambos han aparecido en cientos de fotos en distintos medios, pero o casualidad, no hay más que una con el Intendente de Rio Grande.

Como representante de la provincia en la Cámara Alta del Congreso Nacional, no hemos escuchado su voz, al menos yo, no sé ustedes, tampoco la vi jamás trabajando en alguna comisión, si la hemos visto asistiendo, cual barra brava, a todos los actos de la vicepresidenta, el último en el estadio único de La Plata. No es específicamente una política tal y como se los/las define al comienzo de este análisis, ya que no cumple con ninguna de estas definiciones, ha demostrado por el contrario que es casi una enemiga de esta ciudad y hoy basada vaya uno a saber en qué datos de la realidad, vuelve a la palestra como si la provincia pudiera permitirse el lujo de mantener a una representante que no los ha representado jamás. Es una senadora nacional que desconoce la figura del Presidente de la Nacion y se para en la vereda de enfrente con un discurso vacío de todo contenido y cargado de una voracidad personal, por lo menos llamativa.

Una provincia que ha luchado por salir adelante y muestra tanto en Rio Grande como en el resto de su territorio que hay una recuperación, bajando niveles de pobreza, recuperando empleo, exportando, produciendo. En Rio Grande con la soberanía alimentaria que es un hecho de la realidad, palpable, tangible y sostenible en el tiempo, bueno Duré no ha participado de un solo anuncio ni a nivel provincial ni municipal.

El Intendente de Rio Grande, tiene gestión para mostrar, tiene 200 obras en marcha, ha concluido las más importantes, sigue estando presente cada día en la calle con la gente que lo eligió, tiene un equipo de trabajo, buenas relaciones institucionales, gremios tranquilos, servicios en toda la ciudad en casi el 90 %. El gobernador de la Provincia, ha defendido la Ley 19640 ante cada ataque de los que pretenden destruirla, mejora los salarios, inaugura obras casi mensualmente, y lo más importante, lo que declaró a este medio, “no es momento de campañas, es momento de trabajar”, coincidente con las expresiones del intendente Martin Pérez, de hecho, la semana pasada el Ministro jefe de Gabinete de la Provincia estuvo en su despacho planificando trabajos en conjunto. Harrington en Tolhuín también cuenta con el apoyo del gobierno, y basta mencionar el nuevo hospital para esa ciudad, un nuevo gimnasio, construcción de veredas y pavimento como nunca se había hecho antes. Y no es un dato menor que el mandatario haya dicho “yo no me voy a pelear con el Gobernador” y las imágenes a veces dicen más que muchas palabras, ahí siempre hay tres personas y sus equipos, Pérez, Melella y Harrington, y Mora fue muy clara cuando le preguntaron, o, mejor dicho, insinuaron que las formulas se deciden en Buenos Aires, “a veces me quedo sin señal y los mensajes no me llegan”, dejando por sentado que el que decide, y lo dijo, es Gustavo Melella, en la provincia y Pérez en Rio Grande, el resto es todo conversable, hasta su propio lugar en las próximas elecciones.

Melella, por ejemplo, ni siquiera se atrevió a dar un candidato para la presidencia, pidió tiempo y resultados antes de hablar del tema y antes había sido más contundente “si no estamos unidos, al 2023 no llega nadie, ni nosotros, ni la oposición”

Entonces, dicho esto, ¿Dónde encaja Duré en este escenario?, quien puede pensar que puede aportar algo desde su lugar de agenda paralela a la de la gente que está sufriendo las políticas, que su jefa espiritual, ha impuesto, destrozando la economía, la industria, la salud, la educación y endeudando al pais en 3 años en más del doble de fondos que lo hizo el Macrismo en 4 años, devaluación, inflación, 15 cotizaciones diferentes de dólar, fuga de científicos, industria agropecuaria destruida, cierre de importación para insumos de la industria, retenciones, ataque a la justicia, 29 impuestos entre 2020 y 2022, todo lo que le podía hacer mal al pais lo puso en práctica desde atrás del cortinado, este 88 % de inflación se lo debemos a la señora que Duré idolatra, con un fanatismo mesiánico,  ciego que impide cualquier posibilidad de siquiera analizar que en este pais hay 40% de pobres y 11% de indigentes. Duré va contra todo lo que debería hacer, aporta más al caos, resta y seguramente apuesta a una bendición desde el más arcaico y recalcitrante centralismo porteño, para ocupar un lugar y levantar la mano a cualquier propuesta, aun aquellas que van en contra de quienes la votaron, de su ciudad, de su gente, de la provincia. Este es el momento de poner las cosas en su lugar, a un mes de terminar el año, hay tonterías que a cierta edad no nos podemos permitir, los que pasamos los 60 ya hemos visto demasiado de esto y la historia no es la que cuentan quienes, como esta mujer, que nació en democracia y han disfrutado de las mieles de la misma sin ningún esfuerzo, hoy la revuelcan por barro.

Armando Cabral

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