Hoy cumple 22 años la Licuadoratdf.com.ar

Rio Grande 16/09/2022.- Nunca ha sido fácil hablar de mi o lo que hago, y con los años parece que esta maña se acentúa, pero la verdad es que parece que fue ayer cuando decidí encarar este proyecto y llevarlo adelante sin tener idea de lo que venía y la verdad, no ha sido simple ni mucho menos sostenerlo sin la ayuda de ustedes los lectores y los auspiciantes, así que un agradecimiento eterno a todos ustedes por el tiempo compartido y el respeto mutuo.

Han pasado 22 años desde que nacieras esta página casi una hoja digital que se puso en marcha y comenzó un derrotero de trabajo que me ha permitido vivir dignamente hasta hoy sin tener otros “conchabos”, solo este portal de internet que anualmente visitan más de 1 millón y medio de personas, que tiene lectores en varios paises del mundo y que sigue fiel a los principios que me plantee desde el primer día.

No meterme en la vida privada de nadie, no hablar de lo que no sé, no ir donde no me invitan y por sobre todo no cambiar de camiseta según me convenga, esto me ha costado mucho en un pais donde el que piensa es un problema, el que piensa distinto es un enemigo y el que piensa igual es funcionario.

Nunca le faltamos el respeto a nadie, pero tampoco permitimos que nos lo faltaran, nunca nos callamos cuando se habla de medios en general, porque no somos más de los mismo, podemos ser mejores o peores, pero nunca iguales.

Y esto viene a cuento por el tristemente célebre “discurso del odio”, del que obviamente no me hago cargo, ni como ciudadano, ni como medio, no aporté a eso porque la grieta en argentina no la generó ningún medio, sino los que han tenido solo palabras de odio, resentimiento y destrato para con los que no piensan como ellos, eso lo reprodujeron los medios, pero el origen, no es de los medios.

Ni hablar de lo económico, en 2001 terminé en el club del trueque, vivimos el corralito, desde 2003 vimos lo que ya todos saben, pero de lo que nadie habla, porque para cierto sector el pais empezó a funcionar en 2015, antes éramos un NN, cosas que pasan aquí, mucha gente se alejó por no ser funcional a determinadas ideas, es muy complicado convencer con mentiras a quien ha visto medio siglo de vida política, algunos que eran un espermatozoide en los 80 hoy me quieren contar la historia y la verdad y como diaria mi viejo de cerca veo poco, pero a los tontos los veo venir desde lejos.

Entonces opté por la libertad de hacer un medio como yo quisiera, publicar lo que a mí me parece importante, aquello que es importante y no urgente, hablo de mi porque este portal, lo actualizo 3 veces por día yo, lo vendo yo, lo cobro yo y a la única persona que consulto cuando tengo alguna duda es a mi esposa Lorena Uribe, periodista y militante feminista, el resto todo bien, pero a mí nunca me impresionaron los títulos, ni el marco teórico, la sarasa, el discurso armado, lo políticamente correcto, lo tibio, por eso quizá trato al otro como me trata, me lo he ganado a fuerza de trabajo, no permito que nadie me falte el respeto porque muchos confunden esta actitud con miedo y nada más lejos de eso

Tampoco me impresionan los que nunca trabajaron y te quieren explicar cómo hacerlo, no creo en los que jamás manejaron ni un kiosco, creo en lo que veo, en los hechos, las opiniones son libres, pero también me reservo el derecho de escuchar pocas y desechar muchas. Quizá porque hago lo que digo y digo lo que pienso.

Más de la mitad de mi vida ha estado dedicada al periodismo, puede ser mejor o peor, pero una cosa es segura, es diferente, es plural, es libre y en medio de eso me voy deconstruyendo, como dijo alguien, “los que perduran son los que se adaptan, es como en la naturaleza” y creo que en la continuidad,  la persistencia, en caer y levantarse está el secreto de estos 22 años de permanencia, en salir de la cama todos los días a buscar esa noticia que aporte algo, que haga pensar, que moleste, investigar y mantener esta postura de “lo que está mal, está mal, no importa quien lo haga” y en eso no hay distinción, desde el más alto rango hasta el más bajo sea donde sea, saben que mi lupa esta puesta ahí, porque no hay que decir barbaridades de un funcionario, no hay que insultarlo por redes, hay que investigarlo, estar del lado de la gente, de lo que los preocupa, acompañar a los adultos mayores, a los jóvenes, luchar contra la violencia de género, reconocer el avance de la lucha del feminismo y las diversidades que hoy son parte importante no solo de esta provincia, sino del mundo.

Haber aprendido a salir de los tres vértices de la isla e informar sobre lo que pasa en el mundo, un mundo global, dinámico, híper tecnológico, hace 22 años apenas si funcionaba internet por teléfono, hoy podemos estar conectados donde queramos y actualizar La Licuadora desde cualquier punto del planeta. Ese mundo donde una guerra del otro lado del planeta, nos pega en el centro de nuestras vidas y lo modifica todo.

Una pandemia que comenzó en China, y en dos meses estaba aquí entre nosotros, esa pandemia que durante dos años nos mantuvo encerrados y aun así cada uno de esos 700 días actualicé este medio porque era lo que había que hacer, sin ver a mis hijos, a mi nieto, a mis amigos por ser, además, paciente de alto riesgo, nada de eso impidió que trabajara.

Seria largo y quizá hasta aburrido describir aquí por todo lo que he pasado para llegar hasta este día viviendo de un portal de información económica, política y general, las notas, las entrevistas, las guardias periodísticas, los cuestionamientos, los que se alejan porque pensas, los que desaparecen porque pensas y encima distinto, los que no tienen fundamentos para sostener sus posturas o los que no tienen nada para decir, los que no entendieron, los que colgaron el teléfono, los que se apunaron al pisar la alfombra, los que creen que uno respira gente y no aire.

Los que han adoptado la postura de Higlander creyéndose inmortales o que gobernaran a perpetuidad, los que no consultan nada porque lo saben todo y eso es terrible, “no se puede explicar nada a quien cree que lo sabe todo”

22 años es mucho tiempo, pero sigo aquí, pasaron muchos que trataron de desaparecernos, no dio resultado. ¿Reconocimientos?, ninguno, me basta con el de los lectores y los auspiciantes, con que sepan que los respeto por sobre todas las cosas y hoy ese respeto es mutuo, quizá por una cuestión de edad, pero es así y ese es el mejor premio para un trabajador de un medio donde todo aquel que tenga algo para decir puede contar con él para difundir sus ideas.

Por ultimo quiero agradecer a mis hijos, por acompañarme en esto, aun cuando a veces se nos complica encontrarnos, a mi esposa Lorena por leer y cuestionar algunas de mis editoriales, aportar notas y también por el tiempo que paso sentado aquí frente a la máquina y que podríamos disfrutar en otras actividades que compartimos mucho, sobre todo, viajar y tomar fotografías. Con ella comparto también Tierra de Shenú, un portal en Facebook sobre lugares de nuestra provincia. En fin, una vida dedicada a esto. Gracias a ustedes los lectores y los auspiciantes que en algunos casos están desde mucho antes que comenzara este portal mi agradecimiento infinito por seguir estando en un momento tan difícil como este, por apostar a este periodismo, por cuestionar, por el pensamiento crítico, por la madurez, y sobre todo por el respeto que, como dije antes, es mutuo. Gracias aun en las mas profundas diferencias, por entender que alguien tiene que decir las cosas, aun aquellas que no quisiéramos decir nunca.

Mil gracias a todos y vamos por muchos años más, La Licuadora y yo.

Armando Cabral

loading...