Luce cada vez más lejana la meta de inflación del Banco Central La suba de precios orilló 8,5% en los primeros cuatro meses del año.

Lun 01/05/17 .- El gobierno arrancó el año con el pie izquierdo en materia inflacionaria: el IPC GBA Ecolatina arrojó en abril una variación en torno de 2%, de forma tal que en el primer cuatrimestre los precios acumularon un alza que orilló 8,5%, la mitad de la suba máxima prevista por el BCRA para 2017 (12-17%). · El promedio mensual de inflación alcanzó 2,1% en el primer cuatrimestre del año (vs. +1,8% de los últimos cuatro meses del año pasado).

La aceleración inflacionaria de 2017 obedeció fundamentalmente a la renovada ola de subas en las tarifas de servicios públicos (caso de la electricidad y el gas) así como en otros bienes y servicios cuyos aumentos son autorizados por el gobierno (prepagas, cigarrillos, combustibles, telefonía, educación, etc.).

·       En el Gran Buenos Aires los precios regulados traccionaron la inflación en lo que va del año: según nuestros relevamientos, los mismos crecieron 15% en el primer cuatrimestre de 2017, casi el doble que el Nivel General.

·      Buena parte de los aumentos significativos de precios fueron impulsados por el Ejecutivo para atender otro de los frentes preocupantes dentro de la economía, el fiscal. El elevado déficit del sector público y la reformulación de las metas, obliga al gobierno a no desviarse de los objetivos planteados para no jaquear la credibilidad del “gradualismo” fiscal.

·      Dado que el Ejecutivo decidió no ajustar el gasto social ni la obra pública en un año electoral, los subsidios fueron la variable de ajuste. Esto explica la fuerte suba de las tarifas energéticas.

·      En marzo y abril el IPC Core volvió a rozar el 2% mensual, luego de cinco meses consecutivos en que había logrado ubicarse por debajo de ese valor. Así, en el primer cuatrimestre del año la inflación núcleo acumuló un aumento de 7%, equivalente a 1,7% promedio por mes.

·      Si los regulados trepan 30% en 2017, en los ocho meses restantes del año el IPC resto y los regulados deberían crecer a una tasa inferior al 1% mensual para que la inflación no supere el 17%.

·      Además del desafío que implica perforar una inflación mensual del 1%, más difícil es pensar que, tras los valores registrados en el primer cuatrimestre del año, dichos guarismos se alcancen de manera inmediata. Por el contario, en un contexto de elevada inercia parece más lógico pensar que la desinflación sea progresiva

·      Con la inflación acumulada a abril y la trayectoria futura esperada, queda muy poco margen para cumplir con la meta oficial. Lejos de reformular la pauta, el BCRA endureció la política monetaria para alcanzar dicho guarismo, asumiendo costos sobre la actividad.

·      Estimamos que dicha política no tendrá un impacto significativo en la suba de precios ya que presupone que la inflación actual proviene de una elevada demanda. La suba de tasas sí podría moderar los precios si profundiza el atraso cambiario, pero el presidente del BCRA ha declarado que desea acumular reservas (comprar divisas), lo que le puso un piso al dólar.

·      Pese a que el alza de tasas no afectará en demasía a la dinámica de precios, profundiza el déficit cuasi-fiscal del BCRA y podría perjudicar a la actividad en un contexto de lenta recuperación de la producción y la demanda interna. Por suerte, a diferencia de la mayoría de las economías, el canal crediticio es pequeño por lo que el impacto sería acotado.