Los gobernadores de las provincias de Buenos Aires y Tierra del Fuego enfrentan por estas horas serias dificultades a raíz de la imposibilidad de dar un cierre consensuado a las paritarias docentes de este año. Sin embargo tanto Daniel Scioli como Fabiana Ríos eligieron caminos divergentes para intentar alcanzar un acuerdo y lograr que los chicos finalmente puedan concurrir a clases normalmente.
En el mayor distrito electoral del país, Scioli dio por cerrada de manera unilateral la paritaria. El Frente Gremial Docente, integrado por el Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (SUTEBA), la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB), la Asociación del Magisterio de la Enseñanza Técnica (AMET), el Sindicato Argentino de Docentes Privados (SADOP) y la Unión de Docentes Argentinos (UDA), transita por estas horas el tercer día de paro consecutivo que completará, con el nuevo cese de actividades previsto para mañana, un total de 18 días sin clases desde el inicio del ciclo lectivo 2013.
Docentes y autoridades provinciales volvieron a cruzarse el martes, y mientras de un lado amenazan con profundizar las medidas de fuerza, del otro se muestran inflexibles y dan por cerrada la discusión paritaria.
En el menor de los distritos electorales del país sin embargo la situación parece comenzar a transitar el camino del entendimiento. El gobierno que encabeza Ríos acercó este miércoles dos nuevas propuestas salariales para intentar destrabar el conflicto que incluso derivó en choques entre docentes y la policía local y la toma desde el jueves pasado de la casa de gobierno provincial. Las iniciativas prevén que se avance en una reasignación de partidas presupuestarias de modo de contar con los fondos necesarios sin tener que endeudar a la provincia ni tener que apelar a un «salvataje» del gobierno nacional.
Los representantes del Sindicato Unificado de los Trabajadores de la Educación Fueguina (SUTEF) y del gobierno provincial pasaron ayer a cuarto intermedio y retomaron el diálogo esta tarde a partir de las 15 horas para hallar una solución definitiva al conflicto. La propia gobernadora toma parte de las negociaciones y está acompañada por su jefe de Gabinete, Guillermo Aramburu y la ministra de Educación, Sandra Molina.
De avanzar finalmente en esa línea, la intención del Ejecutivo de reasignar partidas presupuestarias requerirá de la aprobación de la Legislatura fueguina.
En Buenos Aires, en tanto, el ministro de Trabajo provincial Oscar Cuartango ratificó anoche, apenas unos pocos minutos después de que los docentes anunciaran la continuidad del plan de lucha, que aguardan el momento estratégico oportuno para dictar la extensión de la conciliación obligatoria por otros cinco días, luego de que venciera el lunes 20 de mayo pasado el plazo de 15 días dispuesto por la cartera que conduce.
Tajante, este miércoles por la mañana en declaraciones radiales Cuartango aseguró que «no hay posibilidad de mejorar la oferta salarial en términos sustantivos».
Fuente:minutouno.com
