Jorge Rafael Videla, es el símbolo del miedo en Argentina y lo seguirá siendo por mucho tiempo mas, el proceso de secuestro, tortura y desaparición de personas dejo una impronta del terror entre los argentinos que no será fácil de borrar.
Cuando los que como yo, que hoy tenemos mas de 50 años, íbamos a ingresar a la escuela secundaria el 24 de marzo de 1976, nos encontramos con el texto del Comunicado Nº1 pegado en la puerta de ingreso y un soldado custodiando el edificio, no teníamos idea, no podíamos imaginar que la firma al pie de ese papel era la de quien después pasaría a la historia como lo conocemos hoy, un asesino que mandó eliminar a una generación, un animal agazapado capaz de secuestrar bebes, torturar mujer embarazadas, arrojar personas de aviones de las fuerzas armadas al Rio de la Plata, de matar estudiantes, periodistas, militantes, de matar y matar hasta verse el cuerpo bañado en sangre.
Nadie podía suponer que seres humanos pudieran perpetrar tamaña masacre, pero lo hicieron y Jorge Rafael Videla es el símbolo de eso, no hubo ninguna guerra, hubo un operativo de exterminio sistemática, y hubo también quienes lo justificaron, quienes lo indultaron.
Hoy Jorge Rafael Videla esta muerto, y muchos de quienes los acompañaron, también, pero quedan los que piensan que «con las botas estábamos mejor» o como dijo la hija de algún funcionario riograndense, «Si volvieran las botas un año, verían como se ordena todo», ese es parte del legado de este siniestro personaje, una impronta, como el no te metas, si se lo llevaron algo habrá hecho y frases por el estilo.
Ni olvido ni perdón para este y todos los que participaron del terrorismo de estado en Argentina. No hay unas muertes mejores o peores que otras, pero en algunos casos algunas muertes, traen mas alivio que otras y una sensación de comenzar a desandar un camino que nos aleje de un tiempo y un espacio al que NUNCA MAS vamos a volver.
Armando Cabral
