Este 7 de junio es, a diferencia de otros, un tiempo en el que muchas cosas se ven distintas, desde las actitudes de los políticos, ultrademocráticos, y casi la reserva moral a que te quiten el saludo porque los criticas, pero ellos saben que el problema no es que los critiques, sino que los investigues, y quizá por eso también el ultimo tiempo el nivel de las discusiones y la presencia en los medios de cierta dirigencia me hace pesar que a pasos agigantados nivelamos para abajo, por ellos que no dicen nada y por nosotros que se lo dejamos pasar.
La política divide a la prensa con fondos del estado, y esto no es nuevo, entre quienes reciben pauta y quienes no, eso los comprometen y tampoco se disimula. Los periodistas que exigimos todos de todos, no permitimos que se nos exija nada, ni siquiera que se nos pida una declaración jurada de bienes ¿Por qué?, nadie que exija transparencia puede no ser transparente y eso la sociedad lo evalúa y a la hora de escuchar, leer o ver, pesa el grado de seriedad con que cada uno de nosotros pueda fundamentar su postura y desde donde se mira la realidad, con que lente y filtro la llevamos a los hogares de oyentes, lectores o televidentes.
Hoy no es fácil ser periodista, parecerse si, y la pregunta es, si llegaron aquí para hacer negocios, ¿porque no poner una verdulería?, un mercado, una gomería o un negocio de informática, pero como la idea no es hacer periodismo de periodistas, pero si dejar claro que no todo es lo mismo, ni todos nos parecemos, ni estamos en las mismas condiciones, es necesario decir que cada uno de nosotros, hace desde su postura personal, lo que puede, lo que le sale y lo que siente a la hora de salir a la calle a buscar la nota y en mi caso por esa curiosidad propia todos los días aprendo algo y así seguirá siendo hasta que no me pueda sentar mas frente a un micrófono o ante esta maquina a escribir lo que siento, lo que veo, lo que pasa y no lo que a mi me parece, tampoco lo que los lectores esperen que les diga lo que les gusta escuchar, porque insisto si de negociar se trata hay que poner un negocio y no un medio de comunicación.
No creo en los periodistas ricos, lo dije en 1989 en Radio nacional y lo digo hoy en Internet y también entendí hace mucho que lo que esta mal, esta mal no importa quien lo haga, y eso incluye a esta profesión.
Seguramente, y como ya forma parte del folclore de esa redimida estupidez local, alguien saldrá a pedir el titulo, y una vez mas demostrare con hechos que el titulo es importantísimo, pero cuando tenes titulo y no conoces el pueblo donde estas parado, sos un universitario que termina dando clases ante un grupo de alumnos secundarios porque el sueldo de docente pesó mas que la vocación y esta bien porque en definitiva en esta provincia cada uno se la gana como puede y el que sabe, sabe y el que no sabe es jefe.
Los años me han permitido aprender a decir que no, elegir el camino que a mi me parece y no tener que responder a mediocres, demagogos, mentirosos, doblediscursitas, ni cosa por el estilo. Si de algo me puedo vanagloriar es de poder decir lo que quiero, siempre con el más absoluto respeto y sin rendirle cuentas a nadie. Me gusta esta forma de periodismo que hago, 23 años sin una carta documento es un buen tiempo y 400 mil lectores en los últimos 4 meses son una señal de que tan mal no hemos hecho las cosas, sin recurrir a artilugios de ningún tipo y con la simpleza la gente, seguimos adelante tratando de poner todos los días lo mejor que tengo para no defraudar, para no engañar, no desfigurar ni cambiar la realidad. No tengo nada de que arrepentirme, vivo de esto desde hace 23 años y así seguirá siendo a pesar de los que se arrogan la representatividad, los dueños del sello, y la marca. Estuvimos antes del aluvión, y seguiremos estando después de el, porque nuestra tarea es esa, ver pasar a los que creyeron que jamás dejarían de estar. Yo puedo dar fe que así como se sube se baja e hice mía una frase que dice “Acordate de tus amigos en subida, porque en bajada los podes necesitar”, lamentablemente muchos creen que ya se salvaron, no tienen idea de lo que significa. Humildad, respeto, pluralidad, objetividad, solidaridad, y respeto por el otro deberían ser moneda corriente, pero no lo son.
Aun así feliz día del periodista para aquellos que dignifican esta profesión.
Armando Cabral trabajador de los medios.
