Pero los distritos más afectados ya encendieron sus señales de alarma. A principios de marzo de este año, fue el ministro de Hacienda jujeño, Miguel Lembo, el encargado de introducir la posibilidad de pagar sueldos a los empleados estatales con bonos. “Es una medida financiera que si se la tiene que utilizar, se hará uso de esa opción”, expresaba en ese momento. Aunque Río Negro no tuvo cuasimonedas en 2001, su ministro de Hacienda -Pablo Verani- hoy no deja afuera la opción de su uso, en caso de no discutirse la coparticipación. La provincia espera un resultado negativo por $ 50 millones.
Córdoba instaló el tema en las últimas semanas, cuando el gobernador Juan Schiaretti advirtió por escrito a la presidente Cristina Kirchner que podría imprimir nuevamente los Lecor. Los rumores del regreso de los Patacones obligaron al gobernador bonaerense, Daniel Scioli, a desmentirlos. Tierra del Fuego (que no emitió bonos en 2001 porque su constitución provincial se lo imposibilita) también acusó dificultades para abonar los sueldos. Contrariamente, San Juan y San Luis son las dos jurisdicciones que se presentan como las excepciones, puesto que se estima cerrarían con un resultado financiero positivo el presupuesto 2009.
Desde la Casa Rosada, ya se está pensando en prorrogar los vencimientos de deuda con las provincias para evitar las cuasimonedas. En paralelo, el Congreso evalúa corregir la Ley de Responsabilidad Fiscal, que les fija límites a las jurisdicciones provinciales para endeudarse en función de su gasto. Según estimaciones de la consultora Economía & Regiones, el stock de la deuda provincial ascendería a $ 99.000 millones al cerrar 2009, de los que el 70 por ciento está concertado con el gobierno nacional.
