Cristina: “Negra, hasta ahora hicimos todo mal con el campo ¿Qué hacemos?”

María del Carmen Alarcón se reunió con la presidenta, quien en tono amistoso le abrió las puertas con un cargo de peso a una de las dirigentes que más criticó las políticas K en los últimos años. Hablan de un compromiso oficial a un paquete de medidas para que asuma ya. La ex diputada confirmó esta noche que aceptó el ofrecimiento.

María del Carmen Alarcón.
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La convocatoria del gobierno a María del Carmen Alarcón, dirigente de Pampa Sur y una de los más importantes y duros críticos del gobierno, dejó en claro que la plasticidad de movimientos del kirchnerismo no muestra límites claros. Pero esas mismas apuestas inesperadas son las que generan una oleada de sospechas o, mejor dicho aún, el temor manifiesto a caer en una maniobra típica de Néstor Kirchner.

Fuentes cercanas a la ex diputada, hoy funcionaria del gobierno del socialista Hermes Binner, confirmaron a La Política Online que la semana pasada Alarcón y su compañero de Pampa Sur, Miguel Saredi, se reunieron con el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y le propusieron crear una Secretaría de Integración Nacional, para resolver el conflicto con el campo. Pero de la reunión participó alguien más: Cristina Kirchner.

Notablemente decidida a la incorporación de Alarcón al gabinete, la presidente no se anduvo con rodeos. “Negra, hasta ahora hicimos todo mal con el campo. ¿Qué hacemos?”, fue la frase compungida de Cristina que resonó en los asombrados oídos de la hoy funcionaria santafecina.

La respuesta de Alarcón, una dirigente de mucho conocimiento en asuntos agrarios, fue clara y contundente. Le soltó al aire un paquete de medidas de los que no trascendió demasiado, aunque se sabe que se habló –como mínimo- de la creación de la secretaría en cuestión y de la liberación de las exportaciones. Según fuentes confiables, Cristina dio el visto bueno de inmediato.

Alarcón confirmó esta noche que asumirá en el cargo, lo que en los hechos la eyecta del cargo que hasta ahora tenía en el gobierno del santafesino y opositor Hermes Binner. Quedó así en una posición muy delicada Saredi, quien puso en riesgo su cargo como representante del macrismo en el directorio del Mercado Central. Durante toda la jornada corrieron versiones de su despido, pero este no se había concretado hasta el cierre de esta información.

En la flamante repartición pública también tendría un cargo Mariano Pinedo -coordinador de Pampa Sur y hermano del jefe de bloque macrista, Federico Pinedo-. En tanto que Saredi acompañaría de afuera o a lo sumo acpetaría un cargo de asesor.

Sin embargo, el temor es grande. En las reuniones que mantuvieron los integrantes de Pampa Sur sobrevolaba el recuerdo de los constantes desplantes del kirchnerismo a dirigentes que traían ideas distintas. Más específicamente lo que ocurrió con Carlos Cheppi, quien aceptó la Secretaría de Agricultura bajo una serie de promesas de cambios en el sector que propuso a los Kirchner y que se fueron deshaciendo en el aire, en simultáneo con la extinción de su capacidad de decisión en el cargo.

Antes de aceptar, Alarcón mantuvo una serie de conversaciones con empresarios y cámaras del sector agropecuario. Buscó apoyo y les transmitió que ella iba a ser la cabeza de un cambio en las políticas para el sector. En los llamados esgrimió el compromiso de Cristina de avanzar en la dirección que Alarcón decida, pero esa misma promesa es la que, a su vez, genera suspicacias: «si van a hacer todo eso buenísimo, aceptá», le soltó escéptico uno de sus interlocutores de la jornada.

Aunque esos llamados incluyen a algunos dirigentes del campo, ningún celular de los integrantes de la Mesa de Enlace sonó para la consulta. Pampa Sur está duramente enfrentado con la Comisión de las cuatro entidades del agro, con quienes mantiene una pésima relación por el ninguneo al que, dicen, fueron expuestos durante todo el conflicto rural.

Saredi, a su vez, tiene una rivalidad histórica con Felipe Solá, uno de los políticos nacionales que mejor capitalizó la crisis agraria y quien sí tuvo acceso a los palcos de Eduardo Buzzi, Mario Llambías y compañía. Tanto la Mesa de Enlace como el ex gobernador bonaerense son dos importantes enemigos comunes con la Casa Rosada -y en especial de Aníbal Fernández, ahora jefe directo de Alarcón, que arrastra una pésima relación con Solá-.

Por su parte, desde el gobierno de Santa Fe negaron a La Política Online que ellos hayan participado de una negociación para que Alarcón salte del Ejecutivo provincial al nacional. En el gobierno de Hermes Binner afirmaron que no habían sido informados para nada de esta situación, que no es un acuerdo con Binner sino que “ella se cortó sola”. Por esto mismo dicen que “no creen que pueda continuar” como funcionaria allí, lo que se lee como un adiós por adelantado y encubierto, que en rigor terminó concretando la propia Alarcón al aceptar el cargo.

Fuente:lapoliticaonline.com

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