Para abordar esta temática hemos convocado a tres referentes en este campo, quienes introducirán diferentes aspectos relevantes de la problemática de la salud como derecho humano inalienable de toda persona.
A continuacion describimos a los disertantes y sus ponencias.
MODULO II
SALUD MENTAL, ADICCIONES Y DERECHOS HUMANOS
ALEJANDRO VAINER
Lic. en Psicología (UBA). Psicoanalista. Ex Residente y ex jefe de residentes de la Residencia Interdisciplinaria en Salud Mental. Coordinador General de la Revista Topía, publicación de Psicoanálisis, Sociedad y Cultura. Coautor, junto con Enrique Carpintero, de Las Huellas de la Memoria. Psicoanálisis y Salud Mental en la Argentina de los 60 y 70. Tomo I: 1957-1969. Tomo II: 1970-1983.
Ponencia:
«La última dictadura: un antes y un después en la sociedad y en la salud mental”
El Lic. Vainer abordara en su disertación los efectos de la última dictadura en la sociedad y en la salud mental. Para ello se partirá de lo que sucedía a principios de la década del 70, para luego consignar lo que la dictadura destruyó con el Terrorismo de Estado. Las desapariciones de los Trabajadores de Salud Mental. Los “exilios” y los «insilios». La «desaparición» de teorías, prácticas y experiencias de los 60 y 70. La necesidad de la memoria y la historia para nuestra actualidad. Los efectos a la vuelta de la democracia.
EMILIANO GALENDE
Médico psicoanalista. Director de la Maestría de Salud Mental Comunitaria en la Universidad de Lanús. Consultor en temas de salud mental. Coordinador del Doctorado Internacional en Salud Mental Comunitaria, Universidad Nacional de Lanús y Red MARISTAN. Autor de varios libros y numerosos trabajos sobre la especialidad.
Ponencia
Los actores intervinientes en el campo de los cuidados de la salud mental
Los tres actores que intervienen en el campo de los cuidados de salud mental (el Estado, los profesionales y la sociedad civil), están sufriendo transformaciones en sus funciones que progresivamente han profundizado una antigua disociación. Un Estado que parece desentendido de las necesarias reformas y adecuación de los criterios de brindar cuidados de salud mental y de la atención de la enfermedad; profesionales crecientemente influenciados por los valores del mercado, y especialmente por las políticas de la industria farmacéutica, que en muchos casos, no todos, responden más a sus necesidades corporativas que a las de la población; una sociedad civil que ve incrementar el deterioro de su salud mental sin articular un reclamo coherente sobre el deterioro de su calidad de vida. Esta situación tiende a mantener la estructura de los servicios y las practicas de atención bajo un modelo tradicional de Hospital Psiquiátrico y consulta externa, ajena a los cambios en las condiciones de vida de la población, a los nuevos padecimientos en que estos cambios se expresan y a la necesaria participación de las organizaciones de la sociedad civil, de los usuarios y de sus familias, en los procesos de comprensión de los problemas que enfrentamos y de los tratamientos adecuados para abordarla.
El Dr. Galende trata de analizar esta situación y desarrollar los nuevos criterios de cuidados de la salud mental, afirmados en la comprensión de esta nueva situación y en el papel protagónico que debe asumir la sociedad civil para su transformación.
GRACIELA TOUZE
Trabajadora Social. Presidenta de la Asociación Civil Intercambios. Docente e investigadora de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires. Autora de varios libros y publicaciones en la temática de reducción de daños.
Ponencia
Usos de drogas y estereotipos: “Nosotros no tenemos derechos, son otro mundo, el de ellos y el nuestro…”
El uso de drogas se presenta como una trama compleja de representaciones y prácticas en donde se articulan procesos sociales, económicos, políticos, ideológicos y culturales. Se constituye en un problema cuyos efectos implican el refuerzo de procesos de normatización y disciplinamiento social y, consecuentemente de estigmatización y discriminación de grupos sociales, expresándose en una política con una dirección claramente criminalizadora que define la actitud social frente a los afectados y contribuye a construir el tipo de comportamiento adoptado por dicha población. A los usuarios de drogas, se los inscribe socialmente en un proceso que entrecruza dos lógicas: la lógica sanitaria, de cura, y la lógica punitiva, de control.
Como resultado de la definición del problema como delito o como enfermedad, muchos usos de drogas constituyen estigmas. Las representaciones sociales predominantes señalan al usuario de drogas ilegales como potencialmente peligroso y violento, asociado con un patrón único de uso de drogas y con escasos vínculos sociales e institucionales. Estos procesos de estigmatización social (Goffman, 1986) confirman una serie de estereotipos -la mejor expresión del control social informal- necesarios para legitimar el control social formal.
La Lic. Touze abordará el “problema droga” a partir de la construcción de este como problema social. Es decir desarrollará en su exposición cómo el uso de ciertas sustancias progresivamente se han convertido en motivo de creciente alarma social y se han multiplicado y diversificado los dispositivos sociales para su control. De este proceso no están ausentes las confrontaciones y luchas ideológicas por significar este objeto, histórica y socialmente construido.