El presidente George W. Bush aseguró hoy que EE.UU. pedirá a los países de Medio Oriente que aumenten la presión sobre Hezbollah y también sobre los estados que la respaldan.
Durante su habitual discurso semanal radiofónico, Bush afirmó que encomendó a su secretaria de Estado, Condoleezza Rice, que discuta con los líderes de la región la mejor forma de resolver el conflicto.
Rice, que viajará a Medio Oriente este domingo, prevé entrevistarse con el primer ministro israelí, Ehud Olmert, y el presidente palestino, Mahmud Abas. Además, la gira incluye una escala en Roma para analizar la situación con sus aliados europeos y árabes. Según afirmó Bush, en los encuentros diplomáticos la secretaria de Estado «dejará claro que el resolver la crisis exige hacer frente al grupo terrorista que lanzó los ataques y a las naciones que lo respaldan».
Además insistió en que «la actual crisis en la región estalló a raíz del secuestro de soldados israelíes por el grupo terrorista Hezbollah y el lanzamiento de cohetes contra ciudades israelíes». Con estas declaraciones el presidente estadounidense volvió a respaldar su idea de que Israel tiene derecho a defender a su pueblo y el de adoptar las medidas necesarias para prevenir futuros ataques.
Durante su discurso, Bush mencionó también que durante años Siria ha sido el principal patrocinador de Hezbollah y que el país ha ayudado a que la milicia reciba cargamentos de armas iraníes. «Sus acciones (las de Siria e Irán) amenazan todo Medio Oriente y dificultan la solución de la actual crisis» afirmó.
Bush expresó su preocupación y reiteró su apoyó al gobierno libanés, en tanto responsabilizó por la crisis en la región a Hezbollah. «Con sus acciones han puesto en peligro grandes avances y traicionado al pueblo libanés».
El viernes pasado Rice aseguró que no prevé que tropas estadounidenses formen parte de un posible contingente de paz en el sur del Líbano. «Estamos viendo qué tipo de ayuda internacional tendría sentido», señaló la secretaria de Estado de EE.UU.