Macri y Sobisch avanzan con su alianza sin esperar a López Murphy

El 15 de marzo largan un frente. Pero López Murphy ya dijo que no se sumará. Y apuran las negociaciones con partidos provinciales para que se acoplen.

Anunciaron el armado de una amplia coalición, aunque hasta ahora Mauricio Macri y Jorge Sobisch sólo pudieron fijar fecha para su propio matrimonio electoral. Como en toda boda, el 15 de marzo sólo habrá lugar para dos en el altar. Y como en las mejores telenovelas, quedará un tercero en discordia: Ricardo López Murphy.

De tanto apurar la ceremonia, los dos presidenciables del centroderecha concertaron los preparativos a solas en Neuquén, la semana pasada, dejando fuera al resto del arco ideológico. «¿Será que no quieren que nadie les estorbe la captación de peronistas de pasado dudoso?», se preguntan en el murphismo.

De todos modos, el diputado porteño y el gobernador neuquino ya avisaron que Murphy y los partidos provinciales deben considerarse invitados al lanzamiento de la confederación que imaginan como eje central de la oposición en el 2007. Pero afrontan un inconveniente: algunos de esos sectores sospechan que podrían convertirse en convidados de piedra.

«Que hagan lo que quieran, yo no voy a estar allí», respondió Murphy a la invitación que recibió a la distancia. Con esa respuesta puso al borde de la fractura la alianza que lo une al macrismo. Y amenaza con hundir el proyecto secreto del presidente de Boca: colocar al espacio bajo el paraguas de PRO, el frente que armó junto al ex ministro de la Alianza y en el que Macri encabeza la cartelera a partir de su triunfo de octubre en Capital.

El líder de Recrear argumentó que su partido va a internas el 2 de abril en todos los distritos. Y recién un mes después estará en condiciones de definir una política de alianzas, cuando se renueve la conducción nacional, donde Murphy sería reelecto sin inconvenientes. El enfrentamiento del ex ministro con Sobisch parece irreversible y en sus filas analizan tender puentes con la UCR.

Los provinciales tampoco quieren ser arrastrados a una fiesta donde los focos alumbrarán a otros. Pero Macri y Sobisch confían en que tarde o temprano aglutinarán todo el espectro de centroderecha. Se consideran líderes exluyentes del sector. «Lo único que queda por definir es el método que dirima cuál de los dos encabezará la fórmula presidencial», coinciden sus entornos.

Murphy buscó la complicidad del Movimiento Federal, que compartió su campaña presidencial en el 2003, para erosionar el proyecto macrista-sobischista. Lo logró a medias. Los provinciales decidieron relanzar su espacio el 21 de febrero, para negociar el eventual ingreso a la confederación en mejores condiciones. Pero no cerraron el diálogo. De hecho, esta semana uno de sus máximos representantes se encontrará con Macri para acercar posiciones.

Liderados por el demoprogresista de Santa Fe Alberto Natale y el renovador salteño Ricardo Gómez Diez —ex compañeros de fórmula de Murphy—, los provinciales quieren asegurarse que Macri y Sobisch los consideren socios en un plano de igualdad. Y van por más: buscan garantías de que en la búsqueda de una pata peronista el dúo se abstendrá de coquetear con sus máximos enemigos provinciales: el santafesino Carlos Reutemann y el salteño Juan Carlos Romero.

Por el momento, Macri y Sobisch parecen minimizar esos tironeos. Están ocupados en la proyección nacional de sus figuras, hasta ahora ancladas a sus respectivos distritos. Y también en celarse mutuamente.

Un ejemplo: al diputado porteño le cayó como nieve en el Caribe enterarse por los diarios del intento de seduccción a Roberto Lavagna y Daniel Scioli por parte del neuquino. Macri cree que ligarse al ex ministro de Economía eclipsaría el papel opositor de la coalición. Y caracteriza al vicepresidente como un adversario temible en la Capital. Eso sucedería si Macri finalmente reincide en la candidatura al Gobierno porteño y le cede a Sobisch la presidencial.

Al neuquino no le causó gracia que Macri instalara la idea de la confederación mucho antes del acuerdo. Pero nada los detiene. Macri inició el fin de semana una serie de recorridas por el país. Sobisch hará la suya cuando finalice su tarea como presidente de la Convención Constituyente provincial, en nueve días. Y volverán a juntarse el 3 de marzo, en Mendoza, brindando con un malbec en plena Fiesta de la Vendimia.

Diario Clarin

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